El consumo de pescados y mariscos aumenta durante la temporada de Cuaresma, pero también lo hacen los riesgos asociados a su preparación. Especialistas en nutrición advierten que estos alimentos requieren cuidados específicos para evitar afectaciones a la salud.
Aunque muchas personas creen que ciertos métodos tradicionales son suficientes para hacerlos seguros, existe un error frecuente que puede pasar desapercibido y favorecer la presencia de bacterias peligrosas.
¿Cuál es el error más común al cocinar mariscos?
No cocinar completamente los pescados y mariscos es uno de los principales factores de riesgo. Este hábito, que suele justificarse por prácticas como “cocerlos” con limón o vinagre, no garantiza la eliminación de microorganismos.

¿Por qué el limón o vinagre no son suficientes?
De acuerdo con especialistas del Hospital General de México “Eduardo Liceaga”, estos ingredientes solo modifican el pH y la apariencia del alimento, pero no eliminan bacterias como Vibrio, Salmonella o E. coli.
El calor, en cambio, sí es capaz de destruir estos microorganismos, por lo que recomiendan cocinar los productos del mar hasta que cambien de color, tengan textura firme y se desmenucen con facilidad.
¿Qué otros riesgos existen al consumir mariscos?

Además de la cocción inadecuada, romper la cadena de frío representa otro riesgo importante. Cuando los mariscos no se mantienen a temperaturas menores a 4 °C, las bacterias pueden multiplicarse rápidamente.
También es fundamental evitar la contaminación cruzada en casa, utilizando utensilios distintos para alimentos crudos y cocidos, así como mantener una correcta higiene de manos durante su preparación.
¿Quiénes deben tener mayor cuidado?
Los grupos más vulnerables ante infecciones gastrointestinales son mujeres embarazadas, niñas y niños menores de cinco años, personas adultas mayores y quienes tienen el sistema inmunológico comprometido.
Los síntomas más comunes de estas infecciones incluyen náuseas, vómito, diarrea y dolor abdominal, por lo que se recomienda acudir a servicios de salud en caso de presentarlos.
Aunque los pescados y mariscos son una fuente importante de proteína y ácidos grasos omega-3, su consumo debe realizarse bajo condiciones seguras, priorizando siempre su adecuada conservación y cocción.