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Urge reforestar taludes federales con plantas nativas

Por: Humberto Zúñiga López

30 Junio 2026, 07:19

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Expertos en bioingeniería coinciden en que la vegetación baja y arbustiva, con raíces que amarran el suelo, es clave para estabilizar taludes

Urge reforestar taludes federales con plantas nativas

La combinación de lluvias intensas, vibraciones por el paso constante de camiones y la falta de cobertura vegetal está acelerando la erosión y los deslaves en taludes de zonas federales, sobre todo en carreteras y derechos de vía. 

El riesgo es inminente: taludes reblandecidos se convierten en desprendimientos de tierra y rocas que ponen en peligro a automovilistas y comunidades cercanas. 

En la carretera Victoria-Tampico hay un único proyecto interesante que llama la atención debido a la reforestación con plantas nativas: sembraron nopales, cactus y otras similares, las cuales posibilitaron el crecimiento de pasto, el cual se convierte en una malla natural que evita la erosión y el deslave del talud. 

Expertos en bioingeniería coinciden en que la vegetación baja y arbustiva, con raíces que amarran el suelo, es clave para estabilizar estos cortes y reducir la escorrentía.

Un caso que ya funciona: nopales y cactus como barrera viva

En la práctica, el crecimiento de pasto entre nopales y cactus forma una cubierta que da salud al suelo: evita el arrastre de semillas, mejora la infiltración y frena los deslaves. 

Por qué tienen que ser especies de la región

Los taludes carreteros con pendientes elevadas sufren déficit hídrico severo. 

Las especies que logran colonizarlos son las que germinan con poca agua y muy rápido, aprovechando las breves ventanas de lluvia. 

Introducir plantas exóticas eleva el riesgo de que se sequen y el dinero se pierda. 

Los estudios en el noreste de México con matorral espinoso tamaulipeco confirman que especies nativas como Vachellia farnesiana y  Leucophyllum frutescens se adaptan a suelos pobres, estabilizan taludes y mejoran la fertilidad. 

La recomendación técnica es clara: usar vegetación nativa, herbácea y arbustiva, que resista calor, compactación y vibración.

¿Hay programa federal para esto?

La Semarnat presentó el Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025-2030, que articula acciones de restauración a nivel nacional y responde a que más del 30% del territorio tiene algún grado de degradación. 

Sin embargo, no está claro que las zonas federales como carreteras libres estén incluidas, o al menos, no se han visto las acciones en campo, al menos no en Tamaulipas. 

Entre sus metas está reforestar al menos 80,000 hectáreas anuales hasta 2030 y restaurar ecosistemas prioritarios con participación de academia, sociedad civil y comunidades. 

A la par, el Programa Nacional Forestal 2026-2030 de Conafor establece la ruta para conservar, restaurar y aprovechar sustentablemente los ecosistemas forestales con 13 dependencias y 14 entidades federales. 

Tamaulipas también cuenta con componentes de sensibilización y donación de especies forestales para reforestación social en áreas desprovistas de vegetación. 

Llamado a sumar ciencia y manos

La urgencia exige que sectores como la Universidad Autónoma de Tamaulipas se sumen con voluntarios del ramo: agrónomos, biólogos, edafólogos e ingenieros forestales, para diseñar paletas vegetales por tipo de talud, orientar la siembra y monitorear prendimiento. 

De acuerdo a investigaciones en redes, la experiencia del Comité Estatal de Restauración Forestal en el Estado de México, con 20 instituciones y plantaciones que superaron 8,500 hectáreas en 2024, muestra que la coordinación multiactor sí da resultados. 

El exhorto es ampliar estas acciones a áreas estatales y municipales que hoy presentan cárcavas, cortes carreteros y bordes de ríos federales desnudos. 

La lluvia no avisa y el ruido de los camiones no para. Pero un talud cubierto con nopal, maguey, mezquite y pastos nativos sí puede parar la erosión. La meta no es solo sembrar: es que pegue, crezca y proteja.

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