Ante los conflictos entre estudiantes y la necesidad de atender oportunamente problemas emocionales como la ansiedad, el estrés y la depresión, directivos de planteles de educación media superior de la zona sur de Tamaulipas y autoridades estatales de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial y de Servicios (DGETI) refuerzan las estrategias de prevención, atención psicológica y promoción de una cultura de paz entre los jóvenes.
Las acciones forman parte de la implementación del programa nacional “ABC de las Emociones”, impulsado por el Gobierno Federal y la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el propósito de fortalecer la salud mental de los estudiantes, mejorar la convivencia escolar y generar condiciones favorables para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Aplican el programa ABC de las Emociones en el CETIS 78
Humberto Salvador Meléndez Porras, director del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS) 78, explicó que el plantel trabaja en la aplicación de este programa mediante la participación de docentes, directivos y personal administrativo, quienes tendrán un papel importante en la identificación temprana de situaciones que puedan afectar el bienestar emocional del alumnado.
Detalló que los maestros dedicarán algunos minutos de sus clases a escuchar a los estudiantes, identificar posibles señales de alerta y establecer una comunicación más cercana con ellos. La intención es detectar oportunamente casos de ansiedad, depresión u otras problemáticas que requieran atención especializada, antes de que puedan agravarse.
Habilitarán espacios de atención psicológica para estudiantes
Como parte de esta estrategia, el CETIS 78 contempla habilitar dos espacios de atención en los que se brindará acompañamiento psicológico a los alumnos que presenten situaciones particulares.
Debido a que no todos los planteles cuentan con psicólogos de manera permanente, la institución recurrirá a convenios de vinculación con empresas e instituciones de educación superior que permitan incorporar especialistas para atender los casos que lo requieran.
Meléndez Porras señaló que también se capacitará a los docentes para mejorar sus herramientas de comunicación y fortalecer su capacidad para identificar situaciones de riesgo. La estrategia contempla, además, materiales de orientación dirigidos a estudiantes, maestros y padres de familia, con información para reconocer señales de alerta y saber cómo actuar ante posibles problemas emocionales.
Promueven el desarrollo integral y la convivencia escolar
El director sostuvo que la formación de los jóvenes debe contemplar no solamente el aprendizaje académico, sino también actividades deportivas, culturales y artísticas que contribuyan a su desarrollo integral y les permitan encontrar espacios de expresión y convivencia.
Estas actividades forman parte de los esfuerzos para fortalecer las relaciones entre los estudiantes y generar entornos escolares que favorezcan el respeto y la prevención de conflictos.
DGETI Tamaulipas refuerza la cultura de paz y los protocolos contra la violencia
Por su parte, Olegario Muñoz Cura, comisionado de la DGETI en Tamaulipas, confirmó que el programa “ABC de las Emociones” ya se encuentra en marcha y busca que los estudiantes aprendan a reconocer y manejar sus emociones, además de desarrollar herramientas para enfrentar situaciones de estrés y problemas sociales.
Explicó que la estrategia contempla tres ejes de participación: los propios alumnos, los padres de familia y el personal docente y directivo de las escuelas. Para ello, se cuenta con cuadernillos de orientación específicos que permitirán abordar las problemáticas desde los entornos escolar y familiar.
El funcionario indicó que también se buscará la colaboración de organismos como los sistemas DIF municipales y grupos de psicólogos, mediante conferencias y actividades que refuercen los valores, el respeto y la convivencia pacífica.
¿Cómo atenderán los conflictos y las agresiones entre estudiantes?
Muñoz Cura subrayó que la atención de los conflictos debe comenzar con la protección de la integridad física de los estudiantes involucrados. Posteriormente, las autoridades escolares analizan las circunstancias de cada caso y determinan las medidas correspondientes, de acuerdo con la gravedad de los hechos y los reglamentos internos de cada institución.
Precisó que, en situaciones que inicialmente no ameritan una sanción mayor, se recurre a acuerdos de convivencia en los que participan los padres de familia de los estudiantes involucrados. Mediante estos compromisos se busca evitar que las agresiones se repitan, mientras los jóvenes permanecen bajo observación respecto a su comportamiento.
Sin embargo, cuando se acredita una participación activa en hechos de mayor gravedad, pueden aplicarse medidas más estrictas, conforme a las disposiciones de cada plantel.