Al grito de “No hay torundas ni algodón, pero sí hay corrupción”, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) salieron a los patios de la clínica y protestaron por abusos, falta de material y sueldos bajos.
Con un esqueleto de plástico que aludía a un paciente “esperando cita”, señalaron que ha sido difícil ver morir a personas por falta de medicamentos, espacios e intervenciones quirúrgicas de emergencia.
Lauro Ortiz, radiólogo, lamentó las muertes que por falta de equipo se han presentado.
“Se sufre también porque no nada más puede ser cualquier paciente, son nuestros familiares y familiares de compañeros que se nos van de las manos por falta de algo verdad, puede ser un medicamento, puede ser una asistencia de personal”, dijo.
Son más de 2 mil empleados de salud correspondientes a la Clínica 77 y el Hospital General Regional quienes atraviesan estas circunstancias.
Reprocharon que los 60 a 70 pesos de incremento que se les autorizó no sirven para atender las demandas de sus familias.
Derechohabientes se unieron a la protesta y argumentaron que sus familiares no han recibido atención y tuvieron que comprar medicamentos externos, pese a estar ingresados en áreas de urgencias y presentar infartos.
Silvia Flores y Carmen Pérez, familiares de pacientes, sostuvieron que sus esposos llevan más de una semana en que ingresaron al sitio por causa de infarto.
“Tienen que hacerles el electro, y medicamentos que no les dan porque les hacen falta, nosotros tuvimos que traerlos de casa lo que les hace falta lo que se les está dando por fuera por su tratamiento, hemos pedido el cardiólogo no hay… hacen mucho ya los enfermeros en medicamentos ellos también ponen lo que tienen, farmacia también todo este mes pasado me la pasé viniendo y no tienen medicamentos”, reprocharon.
Faltan camas, camillas, termómetros, medicamentos, doctores especialistas, recursos materiales básicos e incluso jeringas que deben ser valoradas en qué paciente se utilizan.