La presencia frecuente de cocodrilos de gran tamaño en áreas cercanas a viviendas, mantiene preocupados a residentes de la zona norte de Ciudad Madero, particularmente en sectores aledaños al sistema lagunario donde, aseguran, los avistamientos se han vuelto cada vez más comunes.
Julia Hernández, vecina del sector ubicado entre la colonia Adriana González y la ampliación 15 de Mayo, aseguró que constantemente observan ejemplares de gran tamaño desplazándose cerca de caminos utilizados diariamente por familias, menores y personas que viven en el área.
"Es un cocodrilo grandísimo que anda aquí, ya se ha llevado perros y gatos, cuando llueve anda por las orillas".

La residente afirmó haber observado cocodrilos que superan los dos metros de longitud, situación que considera representa un riesgo permanente debido a la cercanía entre las viviendas y los cuerpos de agua.
"Sí da miedo porque hay muchos niños, yo tengo mi nieta y tenemos que estar los adultos viendo porque los niños quieren jugar o andar en bicicleta por esos caminos".
De acuerdo con la habitante, los reptiles suelen salir durante las mañanas, al mediodía para asolearse e incluso por las noches, cuando únicamente son visibles sus ojos reflejando la luz de las lámparas.
Vecinos aseguran que la situación genera preocupación no solamente por el riesgo para mascotas, pues afirman que anteriormente perros y gatos han desaparecido en el sector, sino también por visitantes y personas ajenas a la zona que desconocen la presencia de fauna silvestre.
"Es un peligro grande, nosotros porque vivimos aquí ya sabemos, pero viene gente de otros lados y no conoce", expresó.

Ante ello, habitantes solicitaron mayor señalización preventiva, colocación de mallas o algún tipo de barrera que advierta sobre la presencia de cocodrilos, argumentando que la zona continúa siendo utilizada diariamente por peatones y menores.
Los residentes señalaron que esperan mayor atención de las autoridades, pues consideran que la convivencia entre zonas habitacionales y cuerpos lagunarios mantiene latente la posibilidad de un incidente.