En el estado de Tamaulipas quedaron aproximadamente 25 mil vehículos de procedencia extranjera sin regularizar, localizados principalmente en municipios de la franja fronteriza como Nuevo Laredo, Reynosa, Miguel Alemán y Matamoros.
De acuerdo con estimaciones operativas de importación, realizar el trámite de nacionalización a través de la Aduana de México representa un costo estimado entre 60 y 65 mil pesos por unidad, monto que resulta inviable para una gran cantidad de familias de la región.
En contraste, mediante el esquema del decreto federal previo para la regularización de vehículos usufructuados de procedencia extranjera, se logró legalizar un estimado de 586 mil unidades en la entidad bajo un pago único de 2 mil 500 pesos por automóvil.
Ante este panorama, a nivel federal se analiza la petición ciudadana para la emisión de una nueva disposición o decreto de legalización. La solicitud formal fue presentada ante el Congreso de la Unión, manteniéndose a la espera de un dictamen o respuesta institucional por parte del Poder Legislativo.
Asimismo, se dio a conocer que desde hace un año, propietarios de un segmento considerable de los 586 mil vehículos previamente regularizados han aprovechado el procedimiento de cambio de propietario, el cual se realiza mediante un pago estatal único de mil 173 pesos.
En materia fiscal, el municipio de Reynosa registra el mayor nivel de recaudación en trámites e impuestos vehiculares dentro del estado, al concentrar el padrón automotriz más amplio de la entidad.
Por su parte, Nuevo Laredo se ubica entre las posiciones quinta y séptima en captación de ingresos vehiculares, situándose por debajo de municipios como Tampico, donde se reporta un mayor índice de cumplimiento voluntario en el padrón de contribuyentes.