Cerca de 30 alumnos del segundo grado, grupo “B”, de la Telesecundaria Benjamín S. Peña, ubicada en el ejido La Pedrera, permanecen sin recibir clases debido a que el grupo no cuenta actualmente con un docente frente a aula, situación que llevó a padres de familia a manifestarse y solicitar la intervención de las autoridades educativas para resolver el problema.
Carolina Hernández, madre de familia y representante de los padres del grupo, señaló que los estudiantes no han podido iniciar con normalidad sus actividades escolares, por lo que las familias han optado por no enviarlos al plantel mientras no exista un maestro responsable de atenderlos.
Explicó que los padres buscan evitar que los menores permanezcan dentro de la escuela sin atención y se expongan a alguna eventualidad.
Ante esta situación, los padres solicitaron que se designe un docente que permita regularizar las clases y evitar un mayor rezago académico. Algunos alumnos incluso han sido cambiados de institución ante la incertidumbre generada por la falta de maestro.
Al respecto, Mario Ortiz, director de Educación del municipio de Altamira, explicó que la ausencia de la docente titular está relacionada con una situación de salud, aunque aclaró que el padecimiento específico no fue compartido con las autoridades municipales.
Señaló que la maestra se encuentra dentro de un procedimiento administrativo relacionado con su situación laboral y que el problema principal radica en que la vacante temporal todavía no ha sido cubierta.
Reconoció que la dirección del plantel enfrenta dificultades para cubrir de manera inmediata el espacio frente al grupo, debido a que el proceso administrativo ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) puede prolongarse.
Precisó que el Ayuntamiento ya mantiene coordinación con la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), a través de Jorge Cisneros, responsable del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE), con el propósito de apoyar en las gestiones necesarias para encontrar una solución temporal mientras concluye el procedimiento correspondiente.
Explicó que, de manera ordinaria, corresponde al personal directivo cubrir temporalmente los grupos cuando existe una ausencia, aunque reconoció que esta alternativa también limita las labores administrativas del director, quien debe realizar las gestiones ante las autoridades educativas para resolver la falta de docente.