Juan José Rodríguez Alvarado, director del Instituto Tamaulipeco para el Migrante, reiteró la postura de México de reconocer la migración como un derecho humano y no como un crimen, distanciándose del enfoque punitivo que persiste en Estados Unidos.
El funcionario estatal subrayó que, mientras México protege la movilidad humana, en el país vecino lamentablemente se continúa criminalizando este fenómeno.
“Son personas que aportan mucho, tanto al lugar donde se encuentran como al de donde proceden; son agentes de desarrollo económico y a nosotros nos corresponde velar por los derechos de los mexicanos”, señaló.
Rodríguez Alvarado expresó su preocupación por las políticas estadounidenses y lanzó un llamado a las fuerzas políticas, especialmente a aquellas de origen latino en la Unión Americana, para que neutralicen estas conductas que, lejos de ayudar, ponen en mayor riesgo a los migrantes.
Cambios en los flujos de repatriación
Durante su intervención, el director destacó un fenómeno inusual en las estadísticas de repatriación. Si bien el promedio histórico se situaba entre 4,000 y 5,000 personas mensuales, con un acumulado de 50,000 repatriados en el periodo 2024-2025 (frente a los 60,000 registrados en 2023), las cifras recientes muestran una caída drástica en los cruces terrestres por Tamaulipas.
Según el corte a mayo de 2026, solo se registraron 59 repatriaciones de otras entidades a través de la frontera tamaulipeca y 900 de origen tamaulipeco. Esto, explicó el funcionario, responde a que los procesos de repatriación están migrando hacia la vía aérea, concentrándose principalmente en los estados de Tabasco y Chiapas.