Debido a que Nuevo Laredo permanece en semáforo rojo del agua, que indica escasez, el gobierno municipal hizo un llamado a evitar despilfarro del vital líquido.
Principalmente porque, con el pago de agua a Estados Unidos, se debe cuidar aún más el recurso natural.
El uso inadecuado del agua y las descargas contaminantes al drenaje y al Río Bravo no solo dañan la infraestructura hidráulica, sino que ponen en riesgo la salud pública y afectan al medio ambiente, además de prolongar la escasez.
El gobierno municipal anunció multas económicas y pidió a la población que, si detectan personas haciendo mal uso del recurso, lo reporten de inmediato al teléfono 072, ya que inspectores acudirán a verificar y sancionar.