La falta de garantías de seguridad, los trámites burocráticos y la transformación de los procesos productivos están empujando a un mayor número de personas hacia la economía informal en la frontera de Tamaulipas, situación que empresarios de la región consideran ya como una estadística alarmante.
Abraham Rodríguez Padrón, presidente de FECANACO SERVYTUR Tamaulipas, señaló que el crecimiento de la informalidad es cada vez más evidente y representa un reto para la economía de la región.
“El comercio informal ha crecido, de tal manera que ahorita de cada 10 empresas, cinco son de la economía informal, cinco personas que generan una economía, cinco están en la economía informal”, afirmó.
Cinco de cada 10 empresas están en la informalidad
El dirigente empresarial reconoció que la economía informal representa para muchas familias una alternativa para obtener ingresos y mantenerse activas económicamente; sin embargo, advirtió que también implica que miles de trabajadores permanezcan fuera de las prestaciones y derechos laborales establecidos por la ley.
Rodríguez Padrón explicó que quienes laboran en este sector carecen de beneficios como seguridad social, vivienda, fondos para el retiro y pensiones, además de enfrentar condiciones salariales distintas a las que reciben los trabajadores de empresas formalmente establecidas.
“El trabajador no tiene prestación social en esa empresa, no tiene seguro social, no tiene una vivienda que aunque diga que es muy pequeña, la que da el Infonavit, ellos ni siquiera tienen Infonavit, no hay prestaciones de Fondo de Retiro, no hay pensiones, no hay Afore, no hay Seguridad Social, no hay ni un salario mínimo como el que nosotros pagamos ahorita que es alrededor de 440 pesos diarios”, señaló.
Automatización comienza a desplazar empleos
A este escenario se suma otro factor que comienza a modificar el mercado laboral: la automatización de los procesos productivos y el uso de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.
El presidente de FECANACO SERVYTUR Tamaulipas sostuvo que este fenómeno ya tiene efectos visibles en Reynosa, particularmente en sectores donde las empresas han sustituido parte de la mano de obra por sistemas automatizados.
“La generación de la automatización ya lo vimos que está sucediendo en Reynosa, han dado de baja personal porque ahora las condiciones de la producción en la automatización desplazan a mano de obra”, explicó.
Como ejemplo, mencionó la incorporación de cajas de autopago en establecimientos comerciales, donde actividades que anteriormente requerían la contratación de cajeros ahora pueden ser realizadas directamente por los consumidores mediante sistemas automatizados.
“Qué quiere decir que antes lo que hacían 100 personas ahora lo hacen 10, ustedes son testigos, por ejemplo, cuando van a un centro comercial y hay muchas cajas de autopago; con las cajas de autopago dejaron de contratar cajeras o cajeros”, agregó.
La frontera enfrenta un doble desafío laboral
El panorama plantea un doble desafío para la frontera tamaulipeca: por un lado, generar condiciones que permitan a los pequeños negocios y trabajadores incorporarse a la formalidad sin enfrentar una carga excesiva de trámites, y por otro, preparar a la fuerza laboral ante una transformación tecnológica que ya está modificando la manera en que se generan los empleos.
La expansión de la economía informal, aunada al avance de la automatización, coloca a empresarios y autoridades ante la necesidad de encontrar alternativas que permitan conservar fuentes de ingreso y, al mismo tiempo, garantizar que el crecimiento económico se traduzca en empleos con seguridad social, vivienda y prestaciones para los trabajadores.