Con el regreso a clases cada vez más cerca, uno de los requisitos indispensables, principalmente para estudiantes de secundaria y preparatoria, es contar con un certificado médico.
En la Cruz Roja, delegación Reynosa, se realiza la expedición de este documento, acompañado de estudios que permiten conocer algunas condiciones importantes de salud del estudiante.
Rubi Belem Reyes Méndez, química de la Cruz Roja, explicó que uno de los estudios que se realizan es la biometría hemática, además de determinar el grupo sanguíneo.
“Los estudios que hay dentro de un certificado son biometría hemática; más que nada es para poder conocer la salud, si tiene anemia o tiene alguna infección en forma general; también incluye lo que es el grupo sanguíneo”, explicó.
Para los padres de familia, el certificado representa algo más que un requisito escolar, ya que permite conocer oportunamente las condiciones de salud de sus hijos antes de iniciar el ciclo escolar.
Irene Hernández, madre de familia que acudió a solicitar el certificado médico, explicó que a su hijo primero le realizaron los análisis de sangre para conocer su tipo sanguíneo y posteriormente fue valorado por una doctora.

“Le hicieron análisis de sangre, para empezar conocer el tipo de sangre; después de esto pasa con la doctora y ya le dicen los resultados de cómo salió, si trae anemia, porque yo creo que es lo principal que le detectan, ver cómo andan de salud”, señaló.
Sin embargo, algunos padres de familia y estudiantes buscan obtener estos documentos en farmacias o establecimientos que no cuentan con las condiciones necesarias para realizar una valoración médica completa, principalmente para ahorrar tiempo o dinero.
Esta situación puede representar un riesgo, debido a que algún problema de salud podría pasar desapercibido y manifestarse posteriormente durante las actividades físicas escolares.
Rubi Belem Reyes Méndez destacó que los estudios permiten al médico identificar posibles alteraciones y determinar si es necesario realizar evaluaciones adicionales.
“En ese estudio puede ver si hay anemia, o algún tratamiento que se pueda realizar, de acuerdo con la valoración médica que puede leer esos estudios y que diga que tiene alguna infección en forma general”, explicó.
Agregó que, cuando se detecta alguna anomalía, el médico puede solicitar estudios complementarios para conocer el origen del problema y determinar el tratamiento correspondiente.
“Puede darle más estudios para conocer realmente dónde está la infección y darle un tratamiento para una valoración saludable a los niños”, puntualizó.
Por ello, el llamado a los padres de familia es a no considerar el certificado médico únicamente como un trámite escolar, sino como una oportunidad para conocer el estado de salud de sus hijos y detectar oportunamente cualquier problema antes del regreso a clases.