El Hospital General Regional No. 270 del IMSS en Reynosa enfrenta nuevamente cuestionamientos por las condiciones en las que opera, luego de que trabajadores y derechohabientes denunciaran fallas en el sistema de aire acondicionado y deficiencias en la limpieza de algunas áreas.
Jesús, derechohabiente del instituto, confirmó que en algunas zonas no existe una climatización adecuada y señaló que los ventiladores disponibles resultan insuficientes ante la cantidad de personas que permanecen en el lugar.
“No hay aire, hermano, tienen un abanico y no se dan abasto para toda la gente que hay”, afirmó, al cuestionar además que los trabajadores realizan sus aportaciones al seguro social sin recibir, a su consideración, un servicio acorde con lo que pagan.
Los reclamos también alcanzaron las condiciones de limpieza. Gabriel Mejía, familiar de un paciente internado desde hace más de 15 días, denunció que durante las noches los equipos de aire acondicionado no funcionan y que los baños ubicados en el área de donación de sangre se encuentran en condiciones insalubres.
“Los baños de aquí abajo, los que vienen a donación de sangre, es un asco, no hay agua, no tienen agua”, señaló, al considerar que deberían cerrarse temporalmente para recibir mantenimiento.
Ante los señalamientos, se buscó obtener una respuesta oficial del doctor Enrique Silva Salazar, director del Hospital Regional 270 desde septiembre de 2025.
Sin embargo, en lugar de atender a los representantes de los medios de comunicación, fueron enviados elementos de seguridad privada para impedir el acceso y obstaculizar el trabajo periodístico.
Uno de los guardias argumentó que los periodistas no contaban con autorización de la dirección para ingresar y pidió que dejaran de grabar, al tiempo que reconoció que se trataba de personal de una empresa privada y no de elementos policiales.
Durante el intercambio, el propio personal de seguridad reconoció las condiciones que enfrentan algunos pacientes en los pisos superiores, al señalar que el calor era insoportable y que algunas personas tenían que utilizar cualquier medio disponible para tratar de refrescarse.
La presencia de los guardias generó molestia entre los derechohabientes, quienes cuestionaron que se intente impedir que se documenten las condiciones que enfrentan dentro del hospital.
Ludivina Escandón, paciente afectada, aseguró que los servicios médicos son pagados mediante las aportaciones de los trabajadores y sus familias, por lo que consideró injusto que los pacientes tengan que soportar las altas temperaturas.
“Nosotros pagamos, a mí mi hijo paga por tenerme en el seguro, y ahorita arriba está horrible el calor, ¿a poco no va a haber manera de que arreglen los aires?”, cuestionó.
A las deficiencias de climatización y limpieza se suma el caso de Laura Patricia Urbina, quien lleva largo tiempo esperando una cirugía que fue programada como urgente.
La paciente señaló que la falta de medicamentos y otros insumos médicos ha provocado que su procedimiento sea postergado, aumentando la incertidumbre sobre su estado y el de otros pacientes que esperan atención.
Ante esta situación, Laura Patricia hizo un llamado a las autoridades federales para que intervengan y atiendan las condiciones que prevalecen en el Hospital General Regional 270.
“Desgraciadamente no nos dan una atención digna y adecuada y oportuna”, afirmó, al pedir directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum que se dé prioridad al tema de la salud.
Los testimonios de pacientes y familiares vuelven a colocar bajo cuestionamiento las condiciones del Hospital 270, mientras permanece pendiente una explicación oficial de la dirección sobre las fallas de climatización, limpieza, medicamentos e insumos denunciadas por los derechohabientes.