Con recursos propios y desafiando los riesgos que representan las zonas de difícil acceso, integrantes del Colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas continúan realizando jornadas de búsqueda en terrenos baldíos, brechas, montes y otros puntos alejados de las ciudades, donde han localizado fosas clandestinas y restos humanos.
Los recientes hallazgos han vuelto a poner bajo la lupa el rezago forense que enfrenta Tamaulipas, particularmente la falta de operación del Centro de Identificación Humana construido en Altamira para atender los casos de personas desaparecidas de toda la entidad.
Edith González, presidenta del Colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas, denunció que el inmueble permanece abandonado pese a que la obra fue concluida desde 2023.
“Está en abandono ese Centro de Identificación Humana, no se le ve la mínima voluntad de las autoridades de querer darle seguimiento. Desde el 2023, que fue terminado, ya pasaron tres años y el Centro de Identificación Humana está en completo abandono”, señaló.
El proyecto fue construido con el propósito de fortalecer y agilizar los procesos de identificación forense de restos humanos y contempla áreas especializadas para genética, antropología, odontología y medicina legal.
Sin embargo, de acuerdo con el colectivo, estas instalaciones no están funcionando, mientras continúan los hallazgos de restos humanos y se acumulan casos pendientes de identificación.
González explicó que durante este año los colectivos han localizado alrededor de 30 fosas clandestinas en diferentes puntos de Tamaulipas, situación que representa un reto para las autoridades encargadas de procesar e identificar los restos recuperados.
“Se han sacado aproximadamente de fosas clandestinas, ahí solamente han sido 17, más nueve que se localizaron en otro, más otras fosas que se han localizado; han sido como 30 fosas aproximadamente en lo que va de este año. Estamos hablando que son osamentas completas. Ahí demandamos la falta de agilidad de las fiscalías en la entrega de estos cuerpos”, afirmó.
La presidenta del colectivo sostuvo que la falta de infraestructura especializada contribuye a retrasar los procesos de identificación y la entrega de los restos a sus familias, quienes en algunos casos deben esperar durante largos periodos para recuperar a sus seres queridos.
La situación también fue planteada durante el encuentro que representantes de colectivos sostuvieron con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien, según González, se comprometió a brindar apoyo para atender las necesidades relacionadas con la búsqueda e identificación de personas desaparecidas.
Sin embargo, a más de una semana de aquella reunión, aseguró que ninguna autoridad estatal o federal se ha comunicado con el colectivo para informar sobre avances o acciones concretas.
“Es muy evidente el rezago forense, es demasiado evidente. Nos hemos topado con casos que las personas fallecidas sus familias los identifican por el rostro o por algún tatuaje, y aun así los hacen demorar tanto en la entrega a sus familiares”, denunció.
Ante este panorama, el colectivo insistió en la necesidad de poner en funcionamiento el Centro de Identificación Humana de Altamira, al considerar que podría contribuir a reducir la carga de trabajo que actualmente enfrentan los Servicios Médicos Forenses y agilizar los procesos de identificación.
“Por eso necesitamos que se aperture este Centro de Identificación Humana, para que se desahogue un poquito esos trabajos que tienen las fiscalías en los SEMEFOS y que se pueda hacer más pronto la identificación”, puntualizó González.
Mientras tanto, los integrantes del colectivo continúan realizando búsquedas con recursos propios y exponiéndose a las condiciones de riesgo de los lugares donde se presume que podrían existir más fosas clandestinas, ante la exigencia de las familias de encontrar a sus seres queridos y obtener respuestas de las autoridades.