El principal productor de crías de bagre de todo México está en Tamaulipas y es el ingeniero Daniel Cruz García.
Con 35 años dedicados a la acuacultura y 7 años al frente de su propia empresa, Acuacultura Global en el municipio de Casas, se ha convertido en el mayor proveedor nacional de crías de bagre de canal, con ventas a ocho estados de la República.
"Nosotros somos el mayor productor de crías de bagre en Mexico, pero no ha sido fácil, se requiere constancia y enfrentar muchos retos", afirma.
Su empresa se dedica a la reproducción de estas dos especies y el producto final son crías de tilapia de hasta una pulgada y crías de bagre de una a tres pulgadas, que otros productores de México engordan hasta talla comercial para consumo humano.
La demanda es alta. En tilapia, explica, es casi universal, con un aproximado de producción en su empresa de dos millones de crías al año en tilapia y cuatro millones de crías de bagre, principalmente de clientes en el estado de Hidalgo.
En bagre es donde lidera el mercado nacional
"Actualmente le vendemos a 8 estados: Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, San Luis Potosí, Morelos, entre otros", detalla.
Su historia como empresario comenzó como empleado toda la vida en granjas acuícolas. Ingeniero en acuacultura de profesión, un día decidió arriesgarse.
“Como algunas personas, tenía la ilusión de ser empresario, de hacer algo propio, de salir adelante. La vida te da las oportunidades y yo la aproveché", recuerda.
Los retos que enfrentan los acuicultores son muchos, pero el principal es el agua. Sin embargo, señala que ya existen sistemas como biofloc, simbiótica y aquamimicry que ayudan a reducir el gasto y mejorar resultados.

A eso se suman el tema tecnológico, capacitación, inversión, competitividad y, sobre todo, el riesgo biológico.
"Producimos organismos vivos y de un día para otro puedes no tener absolutamente nada. Una baja de oxígeno, que falle la luz y no prenda la planta de emergencia, cualquier cuestión mecánica o eléctrica te puede provocar una mortalidad masiva", advierte.

Pese a la caída de la producción de bagre en Tamaulipas, que antes era de 2 mil a 3 mil toneladas al año y hoy apenas llega a 200 o 300 toneladas por factores como el agua, la etapa de la inseguridad y la pandemia o el mercado.
"Yo programo, yo arriesgo, yo invierto, yo ejecuto y yo vendo. Si tuviera que convencer a un socio o a un patrón de invertir y arriesgar, no avanzas a los pasos que necesita la actividad", considera como clave de su éxito.
Sobre el apoyo gubernamental, reconoce que fue invitado a la Feria Tamaulipas tras invitar al presidente municipal de Casas, Humberto Hinojosa García, a conocer su granja.
"Nos pareció importante que el municipio y el estado conozcan que aquí seguimos trabajando con el cultivo de bagre y que de nuestra empresa dependen muchos productores grandes a nivel nacional", dijo.

Su mensaje a quienes quieren iniciar: No hay un ABC para la acuacultura, son muchísimas variables, pero si hay conocimiento, inversión y decisión propia para asumir riesgos, se puede salir adelante.