El aumento de aires acondicionados en las escuelas de Altamira comienza a poner a prueba la infraestructura eléctrica de los planteles, con al menos seis escuelas que presentan problemas de variaciones de voltaje y otra más que requiere un transformador de mayor capacidad, convirtiendo el suministro de energía en uno de los nuevos retos para el regreso a clases.
A unas semanas del arranque del ciclo escolar 2026-2027, autoridades educativas reconocen que el crecimiento en el número de equipos de climatización ha incrementado considerablemente la demanda eléctrica, principalmente en planteles antiguos cuya infraestructura fue diseñada para soportar una carga mucho menor.
Mario Ortiz Sánchez, director de Educación del Ayuntamiento de Altamira, informó que de los más de 300 planteles de educación básica que atiende el municipio, más de 250 ya cuentan con sistemas de aire acondicionado, debido a que las altas temperaturas han convertido estos equipos en una necesidad para garantizar condiciones adecuadas para los estudiantes.

Explicó que el incremento en el consumo eléctrico ha comenzado a generar problemas de variaciones de voltaje en algunos planteles, aunque no todos requieren el cambio de transformadores, pues en determinados casos basta con redistribuir las cargas eléctricas, cambiar pastillas termomagnéticas o realizar adecuaciones en las instalaciones.
Entre los planteles identificados con este tipo de dificultades se encuentran la Primaria 20 de Noviembre y la Secundaria General número 3, mientras que la Primaria Benito Juárez, ubicada en el ejido del mismo nombre, requiere un transformador de mayor capacidad debido al aumento en la demanda eléctrica.
El funcionario señaló que después del regreso a clases se realizará una revisión más amplia, debido a que durante el periodo vacacional varias escuelas instalaron nuevos equipos de climatización o efectuaron trabajos de mantenimiento, por lo que será hasta que los aparatos comiencen a operar de manera cotidiana cuando puedan identificarse otros puntos de riesgo.
Por su parte, Jorge Luis Cisneros Martínez, jefe del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) en Altamira, explicó que los problemas eléctricos están relacionados principalmente con la antigüedad de algunas instalaciones y el incremento progresivo de la carga.
Precisó que existen planteles que requieren modernización del cableado, ampliación de la capacidad de los transformadores, modificaciones en contratos de suministro e incluso nuevos medidores o líneas eléctricas.
En las escuelas de doble turno, agregó, la exigencia es todavía mayor, debido a que los equipos pueden permanecer funcionando durante prácticamente toda la jornada, desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde.
Cisneros Martínez aclaró que actualmente no se tiene reporte de escuelas que permanezcan sin energía eléctrica de manera permanente por esta problemática, aunque reconoció que durante el ciclo anterior sí se registraron planteles afectados por variaciones de corriente.

El problema, además, no es exclusivo de Altamira ni de la zona sur de Tamaulipas. A nivel estatal, la propia Secretaría de Educación de Tamaulipas contempla necesidades relacionadas con infraestructura y sistemas eléctricos en más de 300 escuelas, lo que refleja el reto que representa adecuar los planteles al creciente uso de equipos de climatización.
Las autoridades educativas consideran que el regreso a clases permitirá conocer la verdadera dimensión del problema, una vez que los aires acondicionados comiencen a operar de manera simultánea y cotidiana en los planteles.
El reto será garantizar que las escuelas puedan mantener condiciones adecuadas de temperatura para los estudiantes sin que la creciente demanda eléctrica provoque fallas, sobrecargas o interrupciones en el suministro durante el nuevo ciclo escolar.