Este primero de enero de 2026, la central de autobuses de Ciudad Victoria presenta una imagen inusual: prácticamente desierta.
La celebración de la llegada del Año Nuevo ha llevado a muchos viajeros a optar por descansar y posponer su regreso a casa hasta el próximo fin de semana.
Las pocas unidades que permanecen en la central están en silencio, reflejando la tranquilidad de la mañana.
Este fenómeno es común en la ciudad, donde las festividades de Año Nuevo suelen llevar a las familias a disfrutar de un tiempo prolongado de convivencia, antes de retomar sus actividades cotidianas.
A medida que avanza la semana, se espera que la central vuelva a cobrar vida con el flujo habitual de pasajeros, ansiosos por regresar a sus destinos tras las celebraciones.
Por ahora, la central caminera se mantiene tranquila, esperando el regreso de los viajeros.