El alza en los precios de productos de la canasta básica comienza a sentirse con mayor fuerza en los bolsillos de las familias, así como en la operación diaria de comerciantes y restauranteros en el sur de Tamaulipas, donde el fenómeno inflacionario ya impacta el consumo y las ventas.
Incremento en productos esenciales
Ramón Gómez Narváez, presidente de Secotur en Ciudad Madero y de la Unión de Locatarios del mercado “18 de Marzo”, advirtió que desde semanas previas a la temporada de Semana Santa se registró un incremento en productos esenciales, particularmente en alimentos de consumo diario.
Señaló que artículos como el tomate, la papa y el chile, indispensables en la dieta cotidiana, "se dispararon en sus precios, obligando a las amas de casa a modificar sus hábitos de compra.
"Antes adquirían un kilo, ahora compran la mitad o priorizan entre un producto y otro".
Este encarecimiento, dijo, no es un fenómeno aislado, sino parte de una dinámica nacional influida por factores externos, como la inestabilidad en los energéticos y conflictos internacionales que ya comienzan a reflejarse en la economía local.

Restauranteros enfrentan presión en costos
El impacto también alcanza al sector gastronómico; restaurantes, fondas y taquerías enfrentan el aumento en costos de insumos básicos necesarios para la preparación diaria de alimentos, lo que ha generado presión en sus gastos operativos. Algunos negocios han optado por absorber el incremento, mientras que otros han tenido que ajustar ligeramente sus precios.
Además, comerciantes de mercados reportan una disminución en las ventas de entre un 30 y 40 por ciento, ya que, aunque los consumidores mantienen el mismo nivel de gasto, adquieren menos productos debido al encarecimiento.
Comercio advierte impacto por combustibles
Por su parte, César Sánchez Aguilar, presidente de la Canaco en Altamira, coincidió en que la inflación, sumada al incremento en los combustibles, ha impactado tanto al comercio como al consumidor final; productos como tomate, cebolla y chile mantienen una tendencia al alza, afectando directamente a sectores como el restaurantero.
"Tratamos de no aumentar precios para seguir siendo competitivos, pero llega un punto en que es inevitable hacer ajustes", señaló.
Finalmente, ambos representantes del sector comercio expresaron su expectativa de que esta escalada de precios sea temporal y que, con la estabilización de los energéticos, los costos de los productos básicos puedan regresar a niveles más accesibles en el corto plazo.
