Autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ordenaron la suspensión de obras de la torre administrativa anunciada por el alcalde de Pesquería, Francisco Esquivel, luego de la demolición de un edificio histórico sin autorización, conocido como la “casona de Coco”.
Tras una reunión de aproximadamente una hora en el Palacio Municipal, se acordó detener los trabajos y dar inicio a una audiencia entre ambas partes para definir el rumbo del proyecto y las posibles afectaciones al inmueble.
¿Dónde se ubicaba la casona?
El edificio demolido se encontraba a un costado de las oficinas del alcalde, en el cruce de las calles Porfirio Díaz y José María Morelos, dentro del casco municipal de Pesquería.
Argumentos del municipio
Durante la reunión con el departamento de Trámites y Servicios Legales del INAH, el edil argumentó que su equipo revisó el Diario Oficial de la Federación (DOF) sin ubicar el inmueble dentro del catálogo oficial.
En entrevista, Francisco Esquivel señaló que se trató de una mala interpretación de la ley al analizar el proyecto, por lo que se mantendrán en diálogo para alcanzar un acuerdo.

“Tenemos que llegar al acuerdo, para continuar la construcción tenemos que llegar al acuerdo de como va a ser la fachada, ahorita vamos a suspender, atender el llamado de ellos mañana.
“Hay una mala interpretación en la ley que nosotros chocamos, vamos a revisar lo que ellos dicen, vamos a tener la audiencia y ver el acuerdo para llegar a poder hacer el proyecto”.
El alcalde reiteró que su administración actuó conforme a lo que marca el DOF, donde se enlistan 14 inmuebles protegidos en Pesquería, sin incluir la casona demolida.
“Nosotros hicimos lo pertinente, pero no con ellos, porque no nos marcaban como un centro histórico, que ahorita no se ha demostrado que sea centro histórico, aquí en Pesquería tenemos 14 propiedades protegidas por el INAH, que las tenemos marcadas esas propiedades, que están registradas en el Diario Oficial”.
Postura del INAH
Por su parte, Fernando Toba Garza, jefe del departamento de Trámites y Servicios Legales del INAH, explicó que el instituto realiza investigaciones constantes para identificar inmuebles con valor histórico.

Detalló que una propiedad puede ser considerada protegida aunque no aparezca en el DOF, siempre que cumpla con características arquitectónicas de los siglos XVI al XIX, como materiales y diseño específicos.
Audiencia definirá sanciones y futuro del proyecto
El edil informó que la audiencia continuará para presentar evidencia fotográfica del proyecto y del estado actual del terreno municipal, lo que permitirá determinar si procede una sanción económica o una reparación del daño.
Entre las opciones se contempla la restauración de la fachada o incluso la reconstrucción de lo demolido, dependiendo de los acuerdos alcanzados.
“Mañana tenemos audiencia y ver los términos de como se debe de hacer, vamos a trabajar para que sea rápido y llegar a los acuerdos de como si se puede.
“Hay que ir viendo, digo a lo mejor aquí la sanción es cumplir con alguna fachada o restaurar lo que ya tumbamos”.
En esta audiencia también se definirá si es viable continuar con la construcción de la torre administrativa, mientras que el INAH cuenta con un plazo de hasta tres meses para emitir una resolución final del caso.