Un total de 196 toneladas de lirio acuático fueron retiradas de la Presa La Boca, en el municipio de Santiago, tras un intenso operativo de limpieza implementado entre el 13 de abril y el 17 de julio de este año. Las labores permitieron liberar 36 mil 800 metros cuadrados de superficie que se encontraban invadidos por esta planta invasora.
El retiro de la vegetación responde al acelerado crecimiento que registra el lirio durante la temporada de calor y lluvias, condiciones que favorecen su expansión.
De no controlarse, esta especie cubre amplias zonas del embalse, dificultando el tránsito de embarcaciones y afectando directamente las actividades recreativas y deportivas. Además, altera el ecosistema al reducir la entrada de luz solar y el intercambio de oxígeno en el agua.

Trabajo a marchas forzadas
Para alcanzar esta cifra, se implementó un esquema de trabajo de lunes a viernes que incluyó cuatro viajes diarios de traslado, con una capacidad de una tonelada por recorrido. Este ritmo constante permitió promediar la extracción de 20 toneladas semanales de material vegetal.
Las zonas intervenidas presentaban densas concentraciones de lirio que impedían el libre desplazamiento de pequeñas embarcaciones, reduciendo de forma drástica el espacio para los recorridos turísticos y para quienes practican disciplinas como el remo.

Esfuerzo coordinado
El operativo estuvo respaldado por un frente común integrado por:
Dos cuadrillas de limpieza (con cinco trabajadores cada una) encargadas de la extracción diaria.
Agua y Drenaje de Monterrey.
La Asociación de Remo de Nuevo León.
La Asociación de Vecinos de la Presa La Boca.
El reto ambiental: Especialistas en el manejo de cuerpos de agua advierten que el lirio acuático tiene la capacidad de duplicar su cobertura con rapidez debido a las altas temperaturas y la abundancia de nutrientes en el agua. Por ello, el control debe ser permanente.