Érika pone la muestra: inició como conductora del transporte público y ahora es instructora.
Érika Guadalupe Pinto Alcocer es mamá, abuelita... y desde hace 15 años también es operadora del transporte público.
Aprendió tan bien, que ya es instructora certificada de manejo del Instituto de Capacitación y Educación para el Trabajo (ICET), Plantel Guadalupe.
Por día, capacita a unas 30 personas, en su mayoría hombres.
El mundo ya cambió, pero algunos se resisten.
"Les llama mucho la atención que una mujer es la que les va a impartir el curso, la que los va a evaluar", dice.

Primero los capacita en normas legales, de Tránsito y Movilidad. Después, les enseña a manejar y a revisar la unidad.
Y, además, les dice qué hacer cuando una mujer denuncie acoso sexual.
"El operador lleva una breve capacitación para saber cómo abordar esos temas", asegura.
No es fácil manejar camiones de transporte urbano como los nuevos, que miden 12 metros de largo. Por eso, todos los días hay un reto.
"¿Qué es lo más difícil de ser operadora de transporte urbano?, se le pregunta.
"Lo más difícil es la aceptación, sobre todo de los caballeros... y cuando andamos en la calle manejando y ven que somos mujer, una dama, nos echan la unidad, lo que vengan manejando, para ver si sabemos reaccionar. Y claro que sabemos reaccionar", responde.

Ella logra todo, con el amor de su familia.
"Me dicen que están orgullosos de mí, están orgullosos porque soy una muestra de que las mujeres podemos", dice con orgullo.
En el Día Internacional de la Mujer, Éricka es ejemplo.
"Dicen: si lo crees, lo creas. Y claro", sostiene.
Usted también puede aprovechar la oportunidad.
La directora del ICET Plantel Guadalupe, Celia Nájera, les pide inscribirse.
"Las invitamos a todas a que puedan incluirse aquí, a capacitarse con nosotros y a demostrar que sí se puede y son bienvenidas todas las que quieran participar", expone.
Si a usted le interesa, marque el teléfono 81 82 99 87 68.
"Sí se puede, claro que se puede, pues aquí está la muestra", afirma Éricka.
