Según las proyecciones, el polvo del Desierto del Sahara ya debió haber llegado a la metrópoli regia, pero hasta ahora eso no ha sido notorio.
En toda esta semana, eso ocasionaría principalmente bruma en la entidad y una ligera disminución en la calidad del aire.
Las previsiones implicarían que ese polvo se hiciera presente desde el pasado sábado 27 de junio y se extendería por cerca de 10 días.
La masa de polvo se debería reflejar en la bruma.
El fenómeno sucede cada año, pero las autoridades piden tomar precauciones, especialmente con quienes padecen enfermedades respiratorias.
Esto es debido a que el polvo puede incrementar la concentración de partículas suspendidas en el aire, principalmente las partículas menores a 10 micras (PM10), así que deben tomarlo en cuenta quienes estén en vulnerabilidad y sufren por el asma, alergias y padecimientos pulmonares.
Cada año, especialmente en verano, fuertes corrientes de aire levantan millones de toneladas de arena y polvo desde el desierto del Sahara, ubicado al norte de África.
Las partículas se desplazan a través del Océano Atlántico hasta llegar al Caribe, Centroamérica y diversas regiones de México.