Los municipios más antiguos y céntricos del área metropolitana de Monterrey están perdiendo población, y San Nicolás de los Garza encabeza esta tendencia, con una caída de 7.3% entre 2020 y 2025, la mayor disminución entre los principales municipios de la urbe regia.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi, San Nicolás pasó de 412,199 habitantes en 2020 a 382,034 en 2025, lo que representa una pérdida de 30,165 habitantes en cinco años.
Con ello, el municipio gobernado por el panista Daniel Carrillo se ubica muy por encima de las disminuciones registradas en otros municipios centrales.
Guadalupe perdió 1.8% de su población, al pasar de 643,143 a 631,799 habitantes, mientras que Monterrey registró una reducción de 0.6%, al pasar de 1 millón 142,994 a 1 millón 135,843 habitantes.

¿Qué municipios concentran ahora el crecimiento poblacional?
En contraste, el crecimiento poblacional se concentra cada vez más en la periferia metropolitana: García aumentó 38.7%; Juárez, 26.4%; Apodaca, 8.6%, y Escobedo, 5.5 por ciento.
Para Edgar Olaiz, director del LAB Ciudad de la Universidad Regiomontana, este desplazamiento responde a tres fenómenos: envejecimiento, relocalización y expansión hacia la periferia.
El especialista explicó que, durante la última década, habitantes de las zonas centrales han migrado hacia municipios periféricos, principalmente porque encuentran opciones de vivienda a menor costo.
“La relación es envejecimiento, relocalización y periferia; son las tres cosas que se dan”, afirmó Olaiz.

Señaló que los municipios centrales fueron los primeros en desarrollarse y, por ello, concentran una población de mayor edad. Mientras algunos habitantes han fallecido, sus hijos han terminado por mudarse a otros municipios, lo que dificulta la renovación demográfica de estas zonas.
“¿Qué municipios han registrado envejecimiento y han tenido este decrecimiento o falta de crecimiento? Los centrales, porque fueron los primeros en fundarse y su población ha fallecido o se ha relocalizado”, explicó.
Envejece modelo urbano de San Nicolás
El caso de San Nicolás resulta particularmente significativo porque, pese a contar con una infraestructura urbana consolidada, enfrenta el reto de renovar su oferta de vivienda y atraer a nuevas generaciones.
La administración tiene la responsabilidad de impulsar políticas que favorezcan el desarrollo de vivienda vertical y asequible, con el objetivo de aprovechar la infraestructura existente y contener el despoblamiento frente al crecimiento de los municipios periféricos.
En el caso de San Nicolás, la limitada incorporación de nuevos desarrollos habitacionales y la dificultad para ampliar la oferta de vivienda pueden contribuir a que las familias jóvenes busquen otras alternativas dentro del área metropolitana, particularmente en municipios donde existe una mayor disponibilidad de terrenos y viviendas a precios más accesibles.
El fenómeno plantea además un reto para el municipio: mientras pierde habitantes, otros ganan decenas de miles, lo que modifica el peso demográfico y político de cada localidad dentro de la metrópoli.
Olaiz advirtió que revertir esta tendencia será complicado, debido a que el costo de vivir en las zonas centrales es cada vez más elevado.
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), también evidencian la necesidad de replantear la planeación urbana de Nuevo León ante los cambios en la distribución de la población.

¿Por qué piden una visión metropolitana?
Para el Consejo Nuevo León, el nuevo escenario demográfico exige una discusión de largo plazo sobre planeación y ordenamiento metropolitano, particularmente en temas como el abasto de agua, la calidad del aire, el manejo de residuos, la seguridad, la movilidad y el desarrollo urbano.
A un mes de la presentación de la iniciativa de Ley de Coordinación Metropolitana, el organismo, junto con representantes del sector privado, la academia y organizaciones de la sociedad civil, continúa impulsando una visión compartida para la metrópoli.

José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey, señaló que la coordinación metropolitana debe permitir que los proyectos trasciendan los cambios de administración.
“El objetivo es construir una coordinación que dé continuidad a los proyectos más allá de los cambios de administración, permita planear con una visión de largo plazo y evite que los acuerdos y prioridades tengan que comenzar de cero con cada nuevo gobierno”.
El planteamiento, añadió, busca establecer reglas claras, responsabilidades definidas y mecanismos técnicos, políticos, ciudadanos y financieros que permitan dar seguimiento a las decisiones y convertir la planeación metropolitana en acciones concretas.