Un amplio despliegue de seguridad fue implementado en las inmediaciones y zonas aledañas del Estadio Monterrey, previo y durante el primer partido de repechaje internacional entre las selecciones de Bolivia y Surinam.
El encuentro funcionó como la primera prueba operativa rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, permitiendo poner en práctica los protocolos diseñados para el evento.
¿Cómo fue el operativo de seguridad en el Estadio Monterrey?
Desde varias horas antes del arranque, autoridades de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo coordinado que incluyó anillos de seguridad, filtros de revisión y vigilancia en accesos principales.
Además, se realizaron recorridos constantes en calles aledañas al inmueble para reforzar la vigilancia en la zona.

¿Qué aspectos se evaluaron durante la prueba?
El objetivo principal fue medir tiempos de respuesta, control de multitudes y movilidad vehicular, así como verificar la correcta aplicación de los protocolos establecidos.
Elementos de seguridad pública, tránsito, protección civil y cuerpos de auxilio trabajaron de manera conjunta para garantizar el ingreso ordenado de los aficionados.
Supervisión de transporte y zonas de acceso

Durante el operativo también se supervisó el transporte público, zonas de estacionamiento y puntos de concentración de seguidores, como parte del esquema integral de seguridad.
Este despliegue tuvo como finalidad poner en marcha los protocolos diseñados rumbo a la justa mundialista, sin emitir aún valoraciones sobre su desarrollo.
La operación permitió aplicar de forma práctica los esquemas de coordinación interinstitucional y la logística de movilidad que se contemplan para eventos internacionales, mismos que se replicarán durante la Copa del Mundo.