A pesar de que el 2026 comenzó con una marcada escasez de precipitaciones e incluso existían pronósticos que anticipaban condiciones secas durante gran parte del año, un cambio en los patrones meteorológicos permitió revertir esa tendencia en Nuevo León.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las lluvias acumuladas hasta mediados de junio ya superan en casi un 10% el promedio histórico para este periodo y representan un incremento de 44% respecto a lo registrado en las mismas fechas del año pasado.
Especialistas atribuyen este comportamiento a la transición de las condiciones asociadas al fenómeno de La Niña hacia una fase neutra, situación que favoreció el regreso de precipitaciones más cercanas a los niveles normales para la entidad.

De la sequía a lluvias por encima del promedio
Durante los primeros meses del año predominó la influencia de La Niña, fenómeno caracterizado por el enfriamiento de las aguas del océano Pacífico y que suele provocar una disminución de las lluvias en el noreste de México.
Sin embargo, este sistema comenzó a debilitarse hacia finales de marzo, permitiendo una recuperación gradual de las precipitaciones.
Mientras febrero concluyó sin una sola lluvia significativa, abril registró un comportamiento completamente distinto al acumular 86.6 milímetros de precipitación, cifra que representa un 231% de los 37.5 milímetros que históricamente se esperan para ese mes.

Entre enero y el 14 de junio se acumularon 217.4 milímetros de lluvia en el estado, volumen que supera en un 9% los 199 milímetros del promedio histórico para ese mismo lapso.
Además, la cifra es 44% superior a los 151.2 milímetros registrados durante el mismo periodo de 2025.
“Estas condiciones, sobre todo abril, mayo y junio, han sido debido a que pasamos de una fase del fenómeno de La Niña a una fase neutra. Cuando se presenta una fase neutra, las lluvias se normalizan”, explicó Dulce Cruz Torres, responsable del área de meteorología de Conagua en Nuevo León.
La especialista detalló que junio también podría cerrar ligeramente por encima de los valores promedio históricos.

Canícula podría reducir las precipitaciones
Pese al panorama favorable que han dejado las lluvias recientes, los expertos prevén un cambio de tendencia durante las próximas semanas con la llegada de la canícula.
Este fenómeno corresponde al periodo más caluroso del año y se estima que en 2026 iniciará el 3 de julio y concluirá el 11 de agosto.

Según la Conagua, la reciente consolidación del fenómeno de El Niño podría provocar temperaturas más elevadas y una reducción de las precipitaciones durante julio y agosto.
“Ya pudiéramos decir que para el mes de julio o agosto las lluvias se encuentren por debajo del promedio. Así es, habrá más calor y menos lluvia”, indicó Cruz Torres.
Hasta ahora, junio acumula cerca de 61.6 milímetros de precipitación, equivalente al 78% de los 79.2 milímetros que normalmente se registran durante todo el mes.
Las presas recuperan niveles gracias a las lluvias
Las precipitaciones también han generado beneficios para el almacenamiento de agua en la entidad.
De acuerdo con cifras oficiales, las presas Cerro Prieto, La Boca y El Cuchillo mantienen un almacenamiento conjunto de 1,001.2 millones de metros cúbicos, equivalente al 69% de su capacidad total.
Esta recuperación representa una mejora importante frente a los escenarios de sequía que preocupaban a principios de año.

Las lluvias provocan inundaciones y caos vial en la zona metropolitana
Mientras las precipitaciones favorecen el abastecimiento de agua, también han evidenciado problemas estructurales en la infraestructura pluvial del Área Metropolitana de Monterrey.
Las lluvias registradas este lunes ocasionaron inundaciones, cierres viales y afectaciones en diversos municipios.
Entre los puntos más afectados se encontraron la avenida Constitución y Venustiano Carranza en Monterrey, la avenida Lincoln y el Libramiento Noroeste, así como distintos sectores de La Alianza, Santa Catarina y Guadalupe.

En colonias como Rincón del Poniente y Hacienda El Palmar se reportaron fuertes corrientes de agua, mientras que en Guadalupe se registraron encharcamientos severos en la colonia Nuevo San Rafael y sobre la avenida López Mateos.
Protección Civil también mantuvo vigilancia sobre el Arroyo Topo Chico, que alcanzó aproximadamente el 40% de su capacidad, lo que obligó a cerrar diversos cruces viales para evitar riesgos a la población.
Aquí te presentamos la nota completa: Fuertes lluvias causan inundaciones en el Área Metropolitana
Muere joven tras ser arrastrada por la corriente en Guadalupe
Las lluvias también dejaron una tragedia en el municipio de Guadalupe.
Alejandra, una joven de 26 años, perdió la vida luego de ser arrastrada por la corriente del río La Silla durante una convivencia familiar en las inmediaciones del Parque Tolteca.
La creciente sorprendió a cinco integrantes de la familia. Cuatro de ellos lograron ser rescatados por elementos de Protección Civil, mientras que la joven desapareció entre las aguas.

Tras un operativo de búsqueda que se prolongó durante varias horas, rescatistas localizaron el cuerpo la mañana del lunes en la colonia Las Sabinas, aproximadamente cinco kilómetros río abajo del lugar donde fue vista por última vez.
La tragedia vuelve a poner de manifiesto los riesgos que representan los cauces y ríos durante episodios de lluvias intensas, ya que las corrientes pueden aumentar repentinamente y convertirse en una amenaza mortal.
Aquí te presentamos la nota completa: Muere joven tras ser arrastrada por corriente en Guadalupe
Autoridades piden extremar precauciones
Ante el pronóstico de nuevas precipitaciones para las próximas horas, las corporaciones de auxilio exhortaron a la población a evitar traslados innecesarios, no cruzar zonas inundadas y mantenerse informada a través de canales oficiales.
Asimismo, recomendaron a los automovilistas reducir la velocidad, encender luces preventivas y extremar precauciones para evitar accidentes derivados de las condiciones meteorológicas.

Aunque las lluvias han permitido recuperar niveles de almacenamiento de agua y superar los promedios históricos, las autoridades advierten que la infraestructura urbana aún enfrenta importantes desafíos para responder a eventos de precipitación intensa.