La historia de Mina, la pequeña osa negra americana, ha dado un giro esperanzador.
A dos meses de haber sido trasladada desde el Zoológico La Pastora a la Fundación Invictus en Pachuca, Hidalgo, ha logrado alcanzar los 42 kilos, lo que representa una notable recuperación de 12 kilos bajo el cuidado de los especialistas.
A través de redes sociales, Erika Ortigoza, fundadora de Invictus, compartió con entusiasmo los avances diarios de quien describe como "un símbolo de inocencia y ternura".
La dieta de Mina es ahora tan rigurosa como abundante, diseñada para fortalecer su organismo.
En una de sus jornadas más exitosas, el equipo registró un consumo impresionante: 9.5 latas de alimento especializado, 2.5 kg de manzana y 1.5 kg de tunas, 250 g de miel de abeja pura y suplementación y medicación completa.
La recuperación de Mina no ha sido casualidad. La Profepa informó que el tratamiento cuenta con un equipo multidisciplinario de veterinarios de élite. Destaca la participación de un especialista en medicina biorreguladora proveniente de Colombia, quien viajó exclusivamente para monitorear los sistemas biológicos de la osa y asegurar que su evolución sea integral.
El proceso ha coincidido con fechas significativas; recientemente, la osezna recibió "regalos" de los Reyes Magos, una dinámica utilizada por la fundación para estimular su curiosidad y enriquecimiento ambiental.
Aunque el pronóstico sigue siendo reservado debido a la complejidad de su caso inicial, los 12 kilos ganados son el indicador más sólido de que Mina está luchando por una segunda oportunidad de vida.