Las adicciones a sustancias representan uno de los principales retos de salud pública, no solo por sus efectos físicos, sino por el impacto directo que generan en la conducta, las emociones y la toma de decisiones. El consumo recurrente de alcohol y drogas modifica los mecanismos cerebrales asociados al placer, el autocontrol y la ansiedad, lo que favorece ciclos de dependencia difíciles de romper.
Ante este panorama, en el ámbito clínico se han desarrollado estrategias complementarias que buscan reducir el impulso de consumo desde el funcionamiento neurológico, con el objetivo de facilitar procesos terapéuticos más estables y sostenidos en el tiempo.
¿Qué es el implante de naltrexona y cómo funciona?
El uso del implante de naltrexona se ha consolidado como una alternativa clínica para el tratamiento de distintas adicciones a sustancias, al actuar directamente sobre los receptores opioides del cerebro y reducir el antojo asociado al consumo.
En entrevista para INFO7 el especialista en psicología y adicciones Omar Villarreal, señala que este tratamiento no sustituye la atención integral, pero sí facilita el control del impulso inicial que provoca recaídas.

La naltrexona es una sustancia que actúa bloqueando los receptores opioides del sistema nervioso central, lo que impide que el consumo de alcohol u otras drogas genere la sensación de placer.
Este mecanismo reduce significativamente el deseo compulsivo de consumo y ayuda a estabilizar la ansiedad durante las primeras etapas del tratamiento.
“La naltrexona funciona con tres acciones: bloquea los receptores, reduce el antojo y desintoxica, lo que baja mucho los niveles de ansiedad en el paciente”.

Qué sustancias pueden tratarse con este implante
El tratamiento está indicado para personas con consumo problemático de:
- Alcohol
- Cocaína
- Metanfetaminas (cristal)
- Opiáceos y derivados
- Medicamentos de uso controlado

El especialista aclara que no todas las personas son candidatas al procedimiento.
“Las únicas personas que no pueden colocarse el implante son aquellas que presentan daño hepático, cirrosis o alteraciones graves del hígado”.
Cómo es el procedimiento de aplicación del implante
El implante se coloca mediante una intervención ambulatoria de corta duración, bajo anestesia local.
- Duración aproximada: 5 minutos
- Aplicación subdérmica
- Uso de trocar de 5 milímetros
- Colocación de 5 o 6 pellets según la dosis
“Es un procedimiento muy simple, incluso más pequeño que los implantes hormonales, y no requiere hospitalización”.
Aplicación de pellet con naltrexona | Imagen generada con IA
Diferencias entre naltrexona oral e implante
Aunque la naltrexona también existe en presentación oral, el implante ofrece ventajas clínicas importantes.
- Mayor impregnación en el organismo
- No depende de la disciplina del paciente
- Evita suspensiones intencionales para consumir
- Efecto continuo durante varios meses
“Para lograr con tabletas el efecto de una semana del implante, el paciente tendría que consumir más de un frasco”.
Efectos secundarios y duración del tratamiento
Los efectos secundarios se presentan en un porcentaje reducido de pacientes y suelen aparecer durante las primeras horas posteriores a la aplicación.
- Somnolencia
- Mareos
- Náuseas leves
- Síntomas de abstinencia inicial
El efecto del implante puede durar entre 4 y 6 meses, dependiendo de la dosis y del estado hepático del paciente.
“En la práctica clínica, dos implantes en un año han sido suficientes para que algunos pacientes mantengan rehabilitación por más de cuatro años”.
Importancia del acompañamiento terapéutico
El implante no reemplaza la atención psicológica ni el seguimiento conductual, por lo que se recomienda complementarlo con otras estrategias.

- Terapia psicológica continua
- Actividad física estructurada
- Grupos de apoyo o autoayuda
- Rutinas disciplinadas
“No hay soluciones mágicas; el implante ayuda a controlar el impulso, pero el cambio de vida es lo que mantiene la sobriedad”.
El tratamiento con implante de naltrexona representa una herramienta clínica que, combinada con acompañamiento profesional, puede favorecer procesos de rehabilitación más estables y sostenibles.