Con fotografías de Pamela Yajaira “N”, pancartas y consignas de justicia, familiares de la joven e integrantes de colectivos marcharon hasta la Explanada de los Héroes, frente a Palacio de Gobierno, para exigir respuestas por el feminicidio que conmocionó a Nuevo León.
La movilización recorrió calles del primer cuadro de Monterrey. Las manifestantes avanzaron por Zaragoza, Padre Mier, Juárez y Ocampo, para posteriormente regresar por Zuazua hasta Palacio de Gobierno, donde la familia reiteró su exigencia de justicia y pidió que las autoridades informen con claridad sobre los avances del caso.

Pamela Yajaira, de 25 años, murió el pasado 12 de julio después de permanecer hospitalizada por las graves quemaduras que sufrió tras un ataque en el municipio de Juárez.
La joven había acudido a una fiesta después de conocer a un hombre mediante redes sociales y posteriormente fue localizada con quemaduras en aproximadamente el 90 por ciento de su cuerpo. Antes de morir, alcanzó a declarar que había sido rociada con gasolina y posteriormente le prendieron fuego.
Su madre, Aracely Galván Zapata, aseguró que continúa sin recibir información concreta sobre los avances de la investigación y señaló que, cuando ha acudido ante las autoridades para conocer el estado del caso, únicamente le han indicado que el encargado en fiscalía esta de ‘’vacaciones’’.
“Me duele mucho lo que le pasó a mi hija. No se lo merecía ni ella, ni otra mujer, ni nadie”, expresó Aracely.
Mientras las autoridades mantienen abiertas las indagatorias, la familia de Pamela enfrenta también el dolor de su ausencia. Sus tres hijos, dos niños de ocho y siete años y una niña de apenas un año, quedaron bajo el cuidado de su abuela.
Aracely relató que los menores han resentido profundamente la pérdida de su madre: ‘’lloran, se ponen tristes y en ocasiones incluso han dejado de querer comer’’.
Por eso, este lunes la voz de la madre de Pamela volvió a escucharse frente al Palacio de Gobierno: no pide explicaciones a medias, exige respuestas y justicia. Porque Pamela murió, pero su familia no piensa permitir que su historia termine en silencio.