En los tejabanes de los asentamientos irregulares de El Ranchito, en el municipio de Guadalupe, las familias permanecen en alerta, ante el anuncio de que vienen días de frío congelante y lluvia.
Y es que el frío se cuela por todos lados.
Ellos viven en condiciones vulnerables, por la pobreza.

Le llaman El Ranchito porque eso parece: un ranchito. Adentro de las casas, tienen que tapar las abundantes rendijas.
Y afuera, algunos prenden fogatas para mitigar el frío.
La señora Laura Moreno tiene una prioridad: proteger a su familia.
"Mi casa es de lámina y lonas y le pongo cobijas para que no entre tanto el aire. Hay personas que vienen y nos regalan cobijas, ropa,cosas que uno sí ocupa", comentó.

La pequeña Nicole sabe que sólo bajo las cobijas está segura.
Y cuando la temperatura está gélida, las familias casi se le pasan en vela.
"Pues no podemos dormir porque haga de cuenta, hay veces que sí uno está con miedo aquí", dijo.
Si usted tiene ropa y materiales y que puedan servir, ayúdelos.
Ellos sí que lo necesitan.
Y éste es el llamado a las autoridades.
"Que no nos olviden, que nos echen la vuelta... estamos olvidados", aseguró.
