Las bajas temperaturas no han sido impedimento para quienes todos los días trabajan al aire libre.
Vendedores ambulantes y despachadores de gasolina enfrentan el frío con medidas improvisadas para poder continuar con su jornada laboral.
Vendedores ambulantes resisten el frío para trabajar
Antonio, vendedor de algodones de azúcar, reconoce que las condiciones no son sencillas, pero asegura que no hay otra opción.
“Está canijo, pero pues qué le hacemos, hay que trabajar. Me fue bien, gracias a Dios”, expresó.

Desde temprana hora, César sale a vender elotes, aunque el frío también impacta en la afluencia de personas.
“Desde temprano ando en la calle, sí está muy bueno el clima para el elote, pero hay menos gente. Me quito el frío acercando las manos al carbón”, comentó.
Mercedes, vendedora de artículos de tecnología, admite que el frío ya se hace sentir con fuerza.
“Está muy frío, muy helado. Ya quiero recoger e irme para mi casa. Me vengo bien enredada, me blindo todita”, señaló.

Despachadores de gasolina expuestos al clima
A esta realidad se suman los despachadores de gasolina, quienes permanecen varias horas expuestos al clima sin posibilidad de resguardarse.
Carlos explica que recurren a ropa térmica y bebidas calientes.
“Ahorita nos protegemos con guantes, bufanda y gorro, y cuando tenemos tiempo nos tomamos un café o una canela”, mencionó.
Daniel, otro despachador, asegura que el viento intensifica la sensación térmica.
“Se siente bien frío, aquí corre demasiado el aire, pero ni modo, hay que fregarle para salir adelante”, agregó.
Resistencia diaria pese al frío
A pesar del frío, estos trabajadores permanecen en su sitio. Historias de quienes, sin un espacio cerrado, buscan mitigar las bajas temperaturas para cumplir con su jornada diaria.
