En la colonia San Pablo, en el municipio de Apodaca, hay un arroyo que luce por demás contaminado.
Tiene descargas de drenaje sanitario. Y no sólo está sucio, sino que apesta.
Los olores que de él se desprenden son nauseabundos.
Esto sucede en la calle Misión de San Pablo, frente a una primaria y una secundaria.
Los vecinos declararon que este cauce sucio ya tiene mucho tiempo así, sin que nadie haga nada por evitarlo.
Aseguraron que ya lo han reportado ante las autoridades federales y municipales, sin respuesta.
En sus taludes hay mucha vegetación seca, lo que podría ser motivo de un incendio.
