Cueva Ahumada es una zona arqueológica que guarda una mística muy especial.Se trata de un área, que hace miles de años fue un abrigo rocoso en el que las tribus de los antiguos pobladores de Nuevo León se resguardaban.Ahí hacían fogones, que la colorearon en tonos oscuros, de ahí su nombre de Cueva Ahumada.Se ubica a 25 kilómetros de la cabecera del municipio de García hacia el poniente, es decir, hacia Coahuila.Pero sobre estas rocas hay toda una gama de petrograbados y pinturas rupestres. Los primeros son de una antigüedad de más de 8 mil años."Manifestaban lo que ellos percibían del ambiente, sobre todo astral, y la evolución. Cuentas de periodos del agua, de la sequía. Eclipses, salidas y puestas de sol", explica don Antonio Flores, cronista de García.En el caso de las pinturas rupestres, se estima que son de 800 a mil 200 años antes de Cristo, y en su mayoría representan al hombre y sus alimentos.Se cree que la pintura es una mezcla de vegetales y minerales, y para aplicarla se utilizaban los dedos."Inclusive hay una planta pequeña que al triturarse se oxida, da un color rojizo, y ese rojizo se degrada y se hace negruzco, más oscuro, y otro con una mixtura de aceites vegetales y animales, machacados para un amalgamiento", agrega don Antonio.Sin embargo, debido a que esta zona arqueológica se ubica en la orilla de la carretera García-Rinconada, y a que mucho tiempo estuvo desprotegida, fue vandalizada, con basura, pintas y grafiti.Recientemente fue sometida por el INAH a un proceso para borrar las pintas y se colocó una malla para evitar el acceso."Marca una baja cultura, porque no relata nada, es una agresión, esto es un daño patrimonial, porque no nos da la lectura", lamenta el cronista municipal.Por el momento, esta zona arqueológica no es de acceso al público, aunque existe el proyecto de abrirla en el futuro.