El precio de la carne de res en Nuevo León aumentó 25% en el último año, al pasar de venderse en $174 pesos el kilogramo en agosto de 2025 a $217 pesos en igual mes de este año, impactado por una menor disponibilidad de ganado en engorda y restricciones derivadas de la detección de casos de gusano barrenador.
El incremento se concentró principalmente entre el cierre de 2025 y principios de 2026, periodo en el cual se ha mantenido cerrada la frontera por la detección de casos de gusano barrenador en distintos puntos.
Por ejemplo, según datos proporcionados por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), durante enero de este año, el precio promedio se ubicó en $212 pesos por kilo, frente a los $174 pesos registrados en enero de 2025, mientras que para agosto de 2026 alcanzó los $217 pesos.

¿Por qué aumentó el precio de la carne de res?
La presión se presenta en un contexto de restricciones al comercio de ganado en pie con Estados Unidos por el gusano barrenador, además de mayores costos de producción y cambios en la disponibilidad de animales para abasto, explicaron expertos.
“En Nuevo León vemos una presión particularmente fuerte en el último año, lo que termina repercutiendo en el pequeño comercio y en el consumidor”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Añadió, además, que “la carne de res se ha convertido nuevamente en un producto de presión para el bolsillo de las familias. El incremento refleja una combinación de menor disponibilidad de ganado, mayores costos a lo largo de la cadena y las condiciones del mercado nacional e internacional”.

Aunado a ello, en entrevista con El Horizonte mencionó que, “comparado con el promedio nacional, el precio en Nuevo León se ubicó en $217 pesos por kilo en agosto, mientras que el promedio a nivel país fue de $240.13 pesos”.
Paralelo a ello, Enrique López, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino (AMEG), señaló que “mientras el productor recibe actualmente alrededor de $110 a $112 pesos por kilo de carne en canal, algunos cortes llegan al consumidor en $240, $260 y hasta $280 pesos por kilo”.
A la par de ello, el líder de la AMEG dijo a El Horizonte que los cambios en el flujo de ganado hacia Estados Unidos y las condiciones del mercado mantienen presión sobre la cadena de valor de la carne, mientras avanza la reapertura gradual del comercio de animales vivos.

Reconocen productores presión por gusano barrenador
El gusano barrenador afecta directamente al ganado en pie, no a la carne que ingresa al rastro, explicó el presidente de la AMEG, Enrique López.
Como contexto mencionó que México exporta normalmente 1.2 millones de cabezas de ganado al año hacia Estados Unidos.
Durante el periodo en que estuvo restringido este comercio, López estimó que “1.8 millones de cabezas no pudieron ser exportadas y permanecieron en México”.
De acuerdo con sus cifras, esos animales representaron alrededor de 500,000 toneladas de carne que tuvieron que colocarse en el mercado nacional.

En paralelo, las exportaciones mexicanas de carne procesada aumentaron de 120,000 a 180,000 toneladas, según el dirigente, quien señaló que la mayor oferta también presionó el precio de la carne en canal que recibe el productor.
El líder empresarial explicó que “la problemática sanitaria implica mayores costos de producción y movilización, debido a tratamientos e inspecciones adicionales”, y pidió al gobierno federal “incrementar los recursos para el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), a fin de contar con más personal, inspectores e infraestructura”.
Además, señaló que “los corrales del norte tienen entre 20% y 30% de capacidad instalada sin utilizar, mientras enfrentan mayores costos de maíz, pasta de soya y minerales”.
Reaparecen casos de gusano barrenador
A pocos días de que Estados Unidos reabra el puerto de Santa Teresa al ganado mexicano, el gusano barrenador reapareció en Nuevo México, luego de que autoridades sanitarias detectaran un caso en un caballo del condado de Grant, a unos 240 kilómetros de la instalación fronteriza.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó el hallazgo el 17 de septiembre, la misma jornada en que la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, anunció que Santa Teresa retomaría operaciones este 24 de septiembre.
