La crisis en el abasto de electricidad en Nuevo León se está agudizando más que nunca durante 2026, principalmente debido a que la infraestructura de distribución se encuentra saturada.
El reflejo de esta situación ya lo viven en carne propia las familias de la entidad: mientras que hace un año el promedio de días sin luz era de dos, ahora ya se registran casos de hasta seis días en esa condición, según estimaciones de expertos consultados por Info 7.
El problema no es la generación, sino la distribución
El problema no radica tanto en la disponibilidad de energía para el suministro, sino en la falta de infraestructura para distribuirla, así como en la necesidad de enviarla a otras entidades como Coahuila y Tamaulipas.
De acuerdo con el Clúster Energético de Nuevo León, los apagones en el estado se generaron a raíz del alto consumo durante los días de intenso calor, como el pasado jueves, cuando el termómetro alcanzó los 46 grados y la demanda llegó al 97% de la capacidad de distribución de la CFE.
El margen de maniobra, explicó César Cadena, presidente de ese organismo, es de 6%; sin embargo, al reducirse a solo 3%, el sistema se “protege” y comienzan las desconexiones.

Apagones más prolongados en la entidad
Como ejemplo, el año pasado se registraron cortes de energía el 16 de mayo, los cuales duraron entre día y medio y dos días; sin embargo, actualmente ya se reportan interrupciones de hasta casi seis días.
“El apagón ocurre porque no tenemos suficiente capacidad para la demanda en ese momento. Ahora está más grave que el año pasado”, aseguró Cadena.
Al hablar de cifras a nivel nacional, mencionó que se generan aproximadamente 60,000 megawatts y se consumen entre 52,000 y 53,000 en condiciones normales.
Cadena recalcó que los apagones continuarán mientras persista la falta de capacidad de generación y transmisión, especialmente ante las altas temperaturas.
Presión adicional por crecimiento urbano e industrial
Además, nuevos factores como la instalación de industrias, la expansión del Metro, condominios y fraccionamientos están presionando al sistema eléctrico.
“Todos estos nuevos consumidores estresan aún más el sistema. El panorama no es muy optimista”, aseveró.

Por su parte, el consultor energético Patricio Gamboa señaló que no se han realizado obras significativas para mejorar la distribución de energía.
“No se ha avanzado… Son consecuencia de la falta de infraestructura”, comentó.
Nuevo León exporta energía, pero enfrenta limitaciones
Aunado a ello, aclaró que la disponibilidad de energía no es el problema principal.
“En Nuevo León no falta generación; al contrario, sobra. Somos exportadores netos de energía eléctrica”, afirmó.
Sin embargo, explicó que el estado debe enviar parte de su producción a otras regiones del país, por lo que no toda la energía disponible puede ser utilizada localmente.

Interconexión nacional y presión al sistema eléctrico
El presidente del Clúster Energético, César Cadena, explicó que parte de la energía generada en Nuevo León se destina a estados vecinos como Coahuila y Tamaulipas.
“No somos una isla. Parte de la energía forma parte del Sistema Eléctrico Nacional”, señaló.

Datos del CENACE indican que en la región noreste existe una diferencia entre generación y demanda, lo que refleja la presión sobre el sistema eléctrico nacional.