El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, afirmó que ha sido víctima de amenazas a raíz de que su administración detectó y denunció un esquema de posible trata de personas.
Tras firmar un convenio con la Asociación de Hoteles y Moteles de Nuevo León para capacitarlos en la detección y prevención de este delito, De la Garza indicó que ha sido “amedrentado”, pero no detalló por quién, cuándo y dónde.
El alcalde narró que el hecho se dio a raíz de que, en el marco de los preparativos del Mundial, se detectaron unos permisos falsificados, lo cual dio origen a una denuncia penal que dejó al descubierto la posible red de tráfico de mujeres.
De la Garza dijo que las amenazas no lo detienen y que va a seguir denunciando, aunque en el hecho estén involucrados personajes “muy poderosos” del país.
“Yo no tengo miedo cuando veo que es un tema contra el derecho; voy a estar encima de eso hasta que no se restablezca el Estado de derecho y voy a denunciar a quien tenga que denunciar, aunque sean personajes muy poderosos de este país.
“Me da más miedo no hacer lo que tengamos que hacer para que se restablezca el Estado de derecho, eso sí me atemoriza, que haya también miedo por parte de algunas autoridades, eso me puede dar más miedo que lo que pueda pasar conmigo”, indicó.
En la capacitación que se dará a raíz del convenio participan organismos como UNICEF México, la Fiscalía de Justicia de Nuevo León, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y la asociación de hoteleros, y es a raíz de que, según el alcalde, este delito prolifera en eventos internacionales como los mundiales de fútbol.
En un comunicado, el municipio de Monterrey detalló cómo opera la supuesta red detectada por las autoridades.
“De acuerdo con la información preliminar, mujeres extranjeras habrían sido engañadas para viajar a México, donde presuntamente se les retenían sus pasaportes bajo el argumento de tramitarles visas de trabajo, para después, bajo amenazas, obligarlas a realizar actividades sexuales”, señala el texto.
De la Garza abundó que este delito no debe tolerarse, por lo cual dijo que seguirá combatiéndolo.
“Estamos hablando de un tema gravísimo, con efectos internacionales, que no puede ni debe tolerarse. La trata de personas es un delito que debemos erradicar; no podemos cerrar los ojos ni tener miedo de señalarlo”, subrayó.