El secretario general de gobierno de Nuevo León, Miguel Flores, acusó a la pedrera Matrimar, en el municipio de Cerralvo, de diversas anomalías, como dañar la zona serrana protegida y contaminar los mantos acuíferos, además de que le adeuda $511 millones de pesos al Estado.
Advirtió que la administración estatal no permitirá que intereses particulares afecten la calidad del aire y el equilibrio de la entidad.
“Nosotros no estamos a favor de quien se enriquezca a costa de nuestro medio ambiente. Me informan que tiene un adeudo ante el SAT de más de $300 millones de pesos y, con recargos, asciende a $511 millones de pesos”, expresó.
Flores Serna acusó a Matrimar de afectar la Sierra de Picachos y de contaminar el agua de la que se abastecen los habitantes de ese municipio.

Aseguró que si la empresa desea reabrir, debe pagar ante la Subsecretaría de Administración Tributaria (el SAT estatal), ponerse en regla y subsanar los daños causados.
“La empresa le debe al SAT casi $500 millones de pesos o un poco más; eso lo tiene que pagar para volver a abrir y, además, tendría que ponerse en regla y atender los daños que se han generado”, detalló.
Reafirmó que habrá mano dura contra quienes pasen por encima de las leyes,
“Vamos a endurecer la mano con todas las pedreras que estén contaminando o que estén fuera de la norma. No vamos a permitir que por unos cuantos que se enriquezcan, se afecte a toda la ciudadanía que respiramos el aire de Nuevo León”, sentenció.