Un proceso sancionador de oficio fue el que inició la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena nacional contra los diputados locales Mario Soto y Rodrigo Othoniel Montemayor por no asistir el pasado viernes a la sesión de la Comisión Anticorrupción, del Congreso local, en la que se dio trámite al juicio político contra el gobernador Samuel García.
Como medidas cautelares, Morena determinó suspender a Soto Esquer como consejero estatal y a los dos les prohibió participar en eventos públicos en calidad de representantes del organismo político.
El proceso inició este lunes 15 de junio, y está bajo análisis de los integrantes de dicha comisión.
“En consecuencia, se estiman necesarias y proporcionales la emisión de las siguientes Medidas cautelares, en donde se ordena:
Primera: La suspensión provisional del c. Mario Alejandro Soto Esquer del cargo de consejero estatal mientras se sustancia el presente procedimiento.“Segunda: La prohibición temporal a los cc. Mario Alejandro Soto Esquer y Rodrigo Othiniel Montemayor Romero de participar en conferencias de prensa, eventos institucionales y reuniones formales ostentándose como dirigentes o representantes oficiales de morena en Nuevo León”, indica el documento.
El documento indica que, dentro del proceso, se les dan cinco días a ambos para presentar las pruebas a su favor y contestar el proceso.
Fue el pasado 12 de junio cuando Soto y Montemayor no acudieron a la sesión de la comisión que ventilaba un proceso que promovió la misma dirigente de Morena, Anabel Alcocer, en calidad de ciudadana.
En el proceso iniciado, se muestra una relatoría y se menciona que con su ausencia, se dañó la imagen del partido, pero, principalmente, se contravinieron los estatutos de lealtad al partido.
“La afectación producida trasciende el ámbito interno y genera un daño directo a la imagen pública de Morena. La ausencia de los acusados a la sesión de la Comisión Anticorrupción fue presentada como un factor determinante para favorecer políticamente al titular del Poder Ejecutivo estatal y generaron cuestionamientos públicos respecto de la congruencia y lealtad de representantes emanados del movimiento.
“Como consecuencia de ello, se produjo una percepción pública de división interna, falta de cohesión partidista y posible alineación de representantes populares de Morena con intereses ajenos a los principios del partido“. djio.
Dicha percepción resulta especialmente dañina porque afecta uno de los principales activos políticos de nuestro partido: la confianza ciudadana en que sus representantes actuarán con independencia frente a grupos de poder y en congruencia con los principios de honestidad, combate a la corrupción y rendición de cuentas”, expresa.
Las medidas cautelares estarán vigentes hasta que se de a conocer el tipo de sanciones que se les aplicarán en definitiva a ambos.