Inicio Noreste Disputaban `El Credo` y `Z-27` 20 mdp por extorsiones y venta de...

Disputaban `El Credo` y `Z-27` 20 mdp por extorsiones y venta de droga

6506
0
Una semana después de los hechos violentos que dejaron un saldo de 49 presos muertos y 12 lesionados, internos del centro penitenciario aseguran que los líderes delictivos eran quienes tenían el control del penal y provocaban los distribuíos.

Los internos aseguran que al tener ellos el control, impedían el acceso a celadores y autoridades para delinquir a través de la extorsión y cobro de cuotas a reclusos para no ser golpeados.

Hasta hace una semana, Juan Pedro Saldívar Farías, conocido como el “Z-27” y Jorge Iván Hernández Cantú, alías “el Credo”, se disputaban el liderazgo del reclusorio que terminó en un motín.

“Nos trataban mal, nos pegaban, nos quitaban todas las pertenencias y todo”, señaló uno de los reclusos que prefirió el anonimato.

“Aquí ellos mandaban y si no les daban lo que ellos te pedían, te llevaban a las celdas y te agarraban a tablazos o a golpes”.

Según los presos, sólo los líderes delictivos daban las ordenes y tenían complicidad con las autoridades, para que les permitieran operar sin ser molestados.

Extraoficialmente los líderes criminales se disputaban el control, ya que por el cobro de extorsiones, venta de droga y altos precios en los productos básicos, generaban aproximadamente 20 millones de pesos al mes.

“Los policías y celadores no entraban, se quedaban en la entrada, por eso ellos hacían lo que que querían”.

Desde el pasado jueves las autoridades del gobierno de Nuevo León iniciaron inspecciones al reclusorio y a trasladar a reos a otras ciudades del país.

“Ahorita ya están más al pendiente de nosotros, hay más seguridad, por ejemplo la Fuerza Civil ahora está al pendiente de nosotras, nos está apoyando”, comentó una interna del centro femenil.

La Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León permitió el acceso al penal del Topo Chico a los medios de comunicación para constatar el estado que guardan los reclusos.

Después de pasar el filtro de revisión, se llega a la entrada al centro penitenciario.

Ahí un grupo de reos trabajan en dar mantenimiento a los edificios e infraestructura con limpieza y pintura.

Sin embargo, las celdas que fueron incendiadas durante la noche del miércoles 10 de febrero, aún registran las huellas del humo.

Durante el recorrido por el reclusorio se observa el descuido a las instalaciones.

En el lugar quedaron desmanteladas las celdas utilizadas por los líderes y delincuenciales espacios en donde acondicionaron un bar.
ADS

0 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí