Inicio Noreste ¿Corrida chica, novillada justa o becerrada grande?

¿Corrida chica, novillada justa o becerrada grande?

4
0
Pero no todo fue malo, pues el público, que hizo una muy notable entrada de más de media plaza, se mostró exigente al protestar desde su salida a los ´toros´ que de por sí chicos, de noche, se vieron aún más pequeños. Y aunque el peso lo dieron en la báscula, su presencia y la pobre arboladura de su cornamenta dejaron mucho qué desear.

El respetable se metió fuerte con ´El Cordobés´, pues exigiéndole su calidad de matador de toros, al ver las dimensiones de los ´bichos´ en el ruedo, le gritó ¡novillero!… pa´ qué le decimos más.

Dándole un repaso al festejo, en lo particular salí muy contento aunque usted amable lector me tilde loco…. pero déjeme le digo por qué.

Porque con la celebración de ésta corrida, el regiomontano ha mandado un mensaje muy claro con su presencia en los tendidos: el público y la afición regiomontana quiere ver, vivir y vibrar con la fiesta de los toros, no solo festejos, así como hasta ahora, aislados, sino continuos con verdaderos toros y auténticos toreros en el ruedo. (Recuérdese del oportun-ismo que le comentaba el viernes de la semana pasada).

Este cartel, que sin ser un gran cartel, fue conformado de una manera muy balanceada con el torero a caballo y los de a pie, de tal manera que fue atractivo de forma justa y quizás un poco más, en la medida que la gente se hizo presente en los tendidos.

Lo importante es que ésta acudió ante los nombres anunciados en dicho festejo. Esto quiere decir, inequívocamente, que quieren ver buenos espectáculos, buenos toreros en carteles balanceados y buenos toros, hablando del toro-toro, auténtico, sin más, pero tampoco con menos.

La ventaja de la televisión satelital y el Internet, es que ha permitido al aficionado permearse de lo que se echa por toriles en España y Francia; entonces, ahora es más difícil hacer ´sonso´ al público mexicano.

Y aunque consientes estamos que las características morfológicas de los astados mexicanos son muy diferentes al de los toros europeos, los aficionados saben lo que es un toro, un novillo o un becerro y por ello, exigió la noche del viernes, por lo que pagó.

Triste es ver que al público se le engañe, como triste es ver que el público no tenga toros, pero más triste aún es ver que la pasión de este público regiomontano que ha dado muestras, una y otra vez de lealtad hacia la fiesta y entusiasmo para responder al llamado de los empresarios, se vea lesionado con estas prácticas de ´terror-ismo´.

Y hablo de ´terror-ismo´, porque esto es como un coche-bomba, es decir, para que mejor me entienda, es como escupir para arriba… al final lo que aventaste, te va a venir a caer encima. O dígame usted amable lector ¿qué se podrá esperar cuando en el trabajo de reseñar los encierros escogen algo no digno para un público de la jerarquía de la afición regiomontana? ¿Que el público se quede callado y que les llene la plaza?

Todo trabajo cuesta trabajo, (valga la ´rebusnancia´ como dijera Cantinflas), y actualmente el trabajo del empresario es conciliar las pretensiones económicas de los ´manejadores´ de los toreros, equilibrando las condiciones de presentación y procedencia de los animales a torear, cuando lo único que se debería de tocar en el trabajo del empresario es el tema económico, pues el que es auténtico torero, auténticos toros debe torear.

En España, por ejemplo, tanto interés en el público causa una corrida de ´Vitorino´ como una de ´Miura´ y la diferencia en el ´cartel´ de ambos hierros es abismal, pues mientras una es buena pa´ torear, la otra es dura pa´ lo mismo, pero ambas son buenas pa´ los toreros de verdad.

El empresario debe de voltear el interés hacia el público que es el que le va a pagar a él y al torero. Porque anteponer cualquier otro interés, llámese el del diestro, apoderado o ganadero, sería al final un desastroso resultado con el patrón, con el que paga, es decir, con el público, por tanto, esto sería como morderle la mano a quien les da de comer.

Nuestro público es noble, pero no tonto. Ellos están demostrando que están interesados en salvar la fiesta de los toros con su presencia en los tendidos. Pero por favor no le falten al respeto. La fórmula, en apariencia, es bien sencilla…. actuar sin mentiras… con auténtica verdad.

Hagamos todos pues, desde nuestras particulares trincheras, lo que por consecuencia nos toca, para que resurja la grandeza de nuestra amada fiesta brava. El público ya dio muestras, señores empresarios, señores matadores, señores ganaderos, que sigue dispuesto; si le presentan un espectáculo con calidad y con respeto, a la altura de su categoría, a llenar la plaza de toros.

Por hoy es todo amable aficionado, que Dios reparta ¡Suerte! nos leemos el próximo viernes, Dios mediante.
ADS

0 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí