La presidenta Claudia Sheinbaum invitó al rey Felipe VI a asistir al Mundial de futbol que se celebrará en el país del 11 de junio al 19 de julio, según informaron este miércoles fuentes de la Casa Real.
En una carta dirigida al rey de España, Sheinbaum expresa que este evento deportivo “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de grandes muestras de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos”.
La Casa del Rey recibió con agrado esta invitación personal al monarca para visitar México en el marco de la "relación fraternal" de amistad entre los dos países, indicó Zarzuela.
Una invitación que se ha conocido después de que Sheinbaum no descartara acudir a la Cumbre Iberoamericana de 2026, que se celebrará en Madrid en noviembre, tras las declaraciones realizadas el pasado lunes por Felipe VI reconociendo que en la conquista de América hubo "mucho abuso".
Una invitación previa a las palabras del rey sobre la Conquista
La carta de Sheinbaum tiene fecha del 3 de febrero y fue recibida el pasado 24 de febrero en el Palacio de la Zarzuela.
Es, por tanto, anterior a las declaraciones que realizó el pasado lunes Felipe VI reconociendo que en la conquista de América hubo "mucho abuso" y que la presidenta mexicana valoró como un "gesto de acercamiento" del jefe de Estado, aunque añadió que "hay que seguir trabajando" en el proceso de reconocimiento histórico.
Fue durante una visita no oficial a la exposición 'La mujer en el México indígena' en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid junto al embajador de México, Quirino Ordaz Coppel, cuando Felipe VI dijo que hubo "mucho abuso" en la conquista de América y que cuando se estudian y se conocen algunos hechos con el criterio y los valores de hoy en día, "obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos".
No obstante, sostuvo, hay que conocer estos hechos "en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral" para así "sacar lecciones, porque también ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día".