La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron reunirse próximamente durante una llamada telefónica en la que la mandataria lo felicitó por su reelección en Brasil.
Sheinbaum informó del contacto a través de sus redes sociales, donde expresó su alegría por el triunfo de Lula en la segunda vuelta presidencial. Aunque confirmó la intención de sostener un encuentro, no precisó una fecha ni una sede.
Por su parte, el presidente brasileño agradeció la llamada y afirmó que México y Brasil continuarán trabajando juntos en la defensa de sus soberanías, así como en el fortalecimiento de sus lazos de amistad y cooperación.
Sheinbaum celebra el resultado electoral en Brasil
Antes de la conversación, la presidenta mexicana celebró durante su conferencia matutina la victoria de Lula y la calificó como una “bocanada de aire fresco” para América Latina y el Caribe. También felicitó al pueblo brasileño por el resultado de las elecciones.
En la segunda vuelta, realizada el domingo 25 de octubre, Lula obtuvo 51.79 por ciento de los votos, frente al 48.21 por ciento del senador Flávio Bolsonaro. Con ello aseguró un cuarto mandato presidencial no consecutivo, después de haber quedado detrás de su rival en la primera ronda.
Sheinbaum había dejado abierta la posibilidad de viajar a Brasil una vez concluido el proceso electoral y señaló que buscaría retomar los proyectos conjuntos entre ambos países.
Pemex y Petrobras mantienen agenda de cooperación
Entre los temas de la relación bilateral figura la colaboración energética. El 23 de junio, Petróleos Mexicanos y Petrobras firmaron un memorando de entendimiento para evaluar oportunidades de cooperación en exploración, producción y transformación de hidrocarburos.
El documento contempla el análisis de posibles proyectos en aguas profundas del Golfo de México y la recuperación de campos maduros. También incluye áreas como refinación, petroquímica, procesamiento de gas y reducción de emisiones.
De acuerdo con Petrobras, el memorando tiene una vigencia de dos años, con posibilidad de renovación. Su firma no representa por sí misma un compromiso obligatorio de inversión ni la creación de una empresa conjunta.
La reunión anunciada por Sheinbaum se perfila como una oportunidad para dar continuidad al diálogo entre México y Brasil, aunque hasta ahora no se ha dado a conocer una agenda oficial del encuentro.