El Senado de la República expresó su respaldo a las acciones legales y diplomáticas impulsadas por el Gobierno de México tras la muerte de 17 connacionales en Estados Unidos, casos vinculados con operativos migratorios y centros de detención administrados por autoridades estadounidenses.
En un pronunciamiento institucional, la Cámara alta exigió que cada uno de los fallecimientos sea investigado de manera exhaustiva, imparcial y transparente, con el objetivo de establecer responsabilidades y garantizar justicia y reparación del daño para las familias de las víctimas.
Senado respalda denuncias ante autoridades estadounidenses
La postura de los legisladores se dio después de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara la presentación de denuncias ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y fiscalías estatales por posibles violaciones a los derechos humanos de mexicanos.
La estrategia contempla llevar los casos más allá de la vía diplomática y recurrir a mecanismos judiciales que permitan determinar si existieron abusos, negligencia o actuaciones indebidas por parte de agentes migratorios y responsables de centros de detención.
Entre los expedientes se encuentra el de un mexicano que murió recientemente durante un operativo migratorio en Houston, Texas, hecho que permanece bajo investigación de autoridades locales y federales estadounidenses.
México documenta 17 fallecimientos de connacionales
De acuerdo con la información presentada por el Gobierno mexicano, 14 personas murieron mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, mientras que otras tres perdieron la vida durante operativos migratorios.
Las autoridades mexicanas sostienen que los casos deben revisarse individualmente para conocer las circunstancias de cada fallecimiento y establecer si se respetaron el debido proceso, la integridad física y el derecho a recibir atención médica.
La preocupación también se extiende a las condiciones en las que permanecen otros mexicanos detenidos en territorio estadounidense, por lo que se busca fortalecer la asistencia consular y la vigilancia sobre posibles vulneraciones a sus derechos.
El Senado reconoció que cada país tiene la facultad de diseñar y aplicar sus propias políticas migratorias. Sin embargo, advirtió que ninguna medida de seguridad ni actuación de autoridad puede colocarse por encima del derecho a la vida, el debido proceso y los tratados internacionales en materia de derechos humanos.
Los legisladores señalaron que la relación bilateral debe sostenerse sobre el respeto a la dignidad de las personas, independientemente de su condición migratoria, y rechazaron que las políticas de control fronterizo deriven en abusos o tratos inhumanos.
Senado dará seguimiento a investigaciones y atención consular
La Cámara alta informó que solicitará reportes periódicos a las autoridades mexicanas para conocer el avance de las denuncias, el desarrollo de las investigaciones en Estados Unidos y el acompañamiento otorgado a los familiares.
También se prevé recurrir a organismos internacionales de derechos humanos para documentar los casos y fortalecer la exigencia de esclarecimiento, justicia y reparación.
El posicionamiento representa un respaldo institucional a la estrategia del Ejecutivo mexicano y coloca la protección de los connacionales como uno de los asuntos prioritarios en la relación con Estados Unidos, en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.