En el marco del Día de las Madres, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reconoció la labor de las madres buscadoras y de las familias mexicanas que enfrentan la desaparición de seres queridos, al subrayar que este fenómeno sigue siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México.
A través de un mensaje difundido por la representación del organismo internacional, Türk expresó solidaridad con quienes mantienen una búsqueda constante de verdad y justicia.
“Las desapariciones siguen siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México”, afirmó el Alto Comisionado.
Señaló que este fenómeno provoca un sufrimiento prolongado e inimaginable para miles de familias, además de afectar profundamente la relación de confianza entre la ciudadanía y el Estado.

Reconocimiento a madres y colectivos
Volker Türk destacó especialmente el papel de los colectivos de búsqueda, muchos de ellos encabezados por mujeres, quienes se han convertido en actores fundamentales en la localización de personas desaparecidas, la preservación de la memoria y la exigencia de justicia.
Según expresó, estas organizaciones no solo buscan a sus familiares, sino que también lideran esfuerzos de documentación, visibilización pública y exigencia de respuestas institucionales.
El funcionario internacional recordó que corresponde al Estado prevenir, investigar, juzgar y sancionar a los responsables de desapariciones, así como garantizar mecanismos eficaces para atender a víctimas y familiares.

Advirtió que la persistencia de este fenómeno erosiona la confianza pública cuando no existen respuestas contundentes.
En México, miles de madres buscadoras convierten cada 10 de mayo en una jornada de protesta, memoria y exigencia, al enfrentar la ausencia de hijos e hijas desaparecidos.
Su labor ha visibilizado una de las crisis humanitarias más complejas del país, marcada por fosas clandestinas, impunidad y búsqueda ciudadana.