En un esfuerzo sin precedentes para blindar la sanidad animal de la región, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, inauguró la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador del Ganado (GBG).
Esta instalación estratégica binacional representa un pilar científico y diplomático en la batalla contra una de las plagas más devastadoras para el sector pecuario.
El complejo, cuya construcción tomó 12 meses, tiene la capacidad de producir semanalmente 100 millones de insectos estériles. Su importancia radica en que es el núcleo operativo para contener la plaga, protegiendo una actividad económica fundamental para la seguridad alimentaria de ambos países.

La estrategia de dispersión de moscas estériles corta el ciclo de reproducción del parásito, lo que evita pérdidas millonarias en el patrimonio ganadero.
Durante el evento, la presidenta resaltó que las plagas no conocen fronteras y que la mejor respuesta es sumar capacidades.
"Esta planta demuestra que cuando la ciencia y la cooperación caminan de la mano, los beneficios llegan a nuestros pueblos", puntualizó.
