México cerró su participación como sede del Mundial 2026 con el partido de octavos de final, el último encuentro disputado en territorio nacional, un torneo que dejó beneficios, tan solo en la capital, de 1,301 millones de dólares y 1.1 millones de turistas.
La despedida llegó en una jornada cargada de simbolismo. Más allá del resultado deportivo, el encuentro representó el cierre de una etapa en la que el país volvió a colocarse en el centro de la escena futbolística internacional.
Tras la eliminación, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que México debe sentirse orgulloso tanto del desempeño de la selección como del papel del país así como el de anfitrión.
Cifras récord y beneficios millonarios
La respuesta del público fue uno de los principales indicadores del éxito organizativo. El Mundial registró cifras récord de asistencia en su fase de grupos, con 4.6 millones de espectadores y una ocupación cercana al 100 % de los aforos disponibles.
La victoria de México por 2-0 ante Ecuador en dieciseisavos impuso un récord de celebración en el Ángel de la Independencia de Ciudad de México donde se congregaron alrededor de 1.4 millones de personas, según cifras oficiales..
El torneo también impulsó el consumo y el turismo. Tan solo la Ciudad de México, según la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, captó más de 22,678 millones de pesos y 1.1 millones de turistas durante los partidos del torneo, además, solo en el Estadio Azteca se registró un gasto promedio de alrededor de 2.5 millones de dólares por partido en cerveza.
Aunque aún no existen cifras consolidadas para México, de acuerdo con una estimación de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), el Mundial dejará en las tres sedes del país un beneficio de ,.570 millones de dólares, además de que se generará unos 105,000 empleos durante el torneo, especialmente en sectores como el alojamiento.
“Eso es importante porque representa un 0.13 % adicional al PIB”, dijo Gonzalo Rojón, director de análisis de mercado de The CIU.