Un bloque de incendios forestales, activo desde el pasado fin de semana, ha devastado ya 3,200 hectáreas en los límites de los municipios de Cabo Corrientes y Tomatlán, en Jalisco.
Pese al despliegue de brigadistas y apoyo aéreo, las condiciones meteorológicas han dificultado el combate a las llamas, que actualmente se concentran en cinco puntos críticos.
Isaac Márquez, coordinador de Manejo del Fuego de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, informó que el siniestro se originó en las comunidades de Llano Grande de Ipala y El Mirador.
Hasta el momento, el control de la emergencia se reporta apenas al 50%, con un avance de liquidación del 20%.
Debido a la complejidad del terreno, decenas de brigadistas están siendo trasladados vía aérea mediante helicópteros para atacar los frentes activos. El operativo cuenta con una fuerza de tarea interinstitucional que incluye a Ejército Mexicano y Guardia Nacional, Conafor (Comisión Nacional Forestal), Unidades estatales y municipales de Protección Civil.