La Arquidiócesis Primada de México respaldó establecer reglas responsables para el uso de celulares y tabletas en las escuelas, pero advirtió que retirar estos dispositivos de las aulas no será suficiente si la medida no se acompaña de educación digital y cambios en los hábitos familiares.
El planteamiento surge mientras el Gobierno mexicano prepara lineamientos nacionales para definir cuándo, cómo y con qué fines podrán utilizarse los dispositivos electrónicos dentro de los planteles educativos.
La institución religiosa consideró que el problema no corresponde únicamente a niñas, niños y adolescentes, pues los adultos también han permitido que las pantallas desplacen actividades como la conversación, la lectura, el descanso y la convivencia.
“El problema de las pantallas no pertenece exclusivamente a las nuevas generaciones. También los adultos hemos permitido que ocupen espacios que antes pertenecían a la conversación, al silencio, a la lectura, al descanso y al encuentro”, señaló.
Piden involucrar a escuelas, docentes y familias
La Arquidiócesis sostuvo que las restricciones escolares deben formar parte de una estrategia más amplia que ayude a los estudiantes a relacionarse de manera crítica, segura y moderada con la tecnología.
“Necesitamos una educación digital que involucre a estudiantes, maestros y familias. Los padres de familia también necesitan herramientas para establecer límites, acompañar a los hijos y aprender a gestionar el uso de la tecnología”, indicó.
El objetivo no sería eliminar completamente los dispositivos, sino establecer criterios que permitan utilizarlos cuando exista una finalidad pedagógica y evitar que interfieran con la concentración, el aprendizaje y la convivencia dentro de las escuelas.
Actualmente, 19 entidades del país ya cuentan con alguna regulación o prohibición, aunque contemplan excepciones cuando un docente autoriza el uso de celulares o tabletas para desarrollar actividades académicas. Diversas instituciones privadas también han adoptado restricciones similares.
Docentes respaldan establecer lineamientos nacionales
La Secretaría de Educación Pública consultó durante agosto a 565 mil 396 maestras y maestros para conocer su experiencia con los dispositivos electrónicos dentro de las aulas.
Los resultados mostraron que el 81 por ciento respaldó la creación de lineamientos para garantizar un uso seguro y con fines educativos.
Además, el 48 por ciento consideró que los celulares dificultan mantener la atención de los alumnos y el 38 por ciento señaló que interrumpen las actividades escolares.
Otro 38.7 por ciento de los docentes reportó que algunos conflictos iniciados en redes sociales terminan trasladándose a los planteles, mientras que más de la mitad propuso establecer protocolos y acuerdos con madres y padres de familia.
La información obtenida durante la consulta será utilizada para elaborar una propuesta nacional que contemple las distintas condiciones de las escuelas y determine las excepciones bajo las cuales podrían emplearse estos equipos.
Prohibir celulares no resolverá por sí solo el problema
La Arquidiócesis advirtió que las nuevas generaciones han crecido conectadas y utilizan las redes sociales para comunicarse, entretenerse e informarse. Sin embargo, señaló que la exposición excesiva puede fragmentar la atención y dificultar la concentración.
También planteó que los resultados serán limitados si los menores dejan el teléfono durante las clases, pero regresan a hogares donde cada integrante permanece concentrado en su propia pantalla.
“Si un niño pasa varias horas sin celular en la escuela, pero llega a una casa en la que cada integrante de la familia permanece absorto en su propia pantalla, poco habremos avanzado”, apuntó.
Finalmente, llamó a los adultos a dedicar tiempo para conocer el contenido que consumen los menores, escuchar sus inquietudes y ayudarlos a desarrollar criterios que les permitan reconocer riesgos, desinformación y contenidos perjudiciales.