Ante el impacto económico generado por la presencia constante de sargazo, la baja ocupación y un tipo de cambio desfavorable, hoteleros de la zona costera de Tulum analizan la posibilidad de operar únicamente durante las temporadas libres de la macroalga, reveló David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum.
Ortiz Mena advirtió que el gasto que representa la limpieza manual de las playas se ha vuelto insostenible para la iniciativa privada.
De acuerdo con el dirigente empresarial, un establecimiento hotelero puede llegar a invertir hasta tres veces más en la remoción del sargazo que en su propio consumo de energía eléctrica, costo que ha sido absorbido casi en su totalidad por el sector privado durante los últimos años.

La problemática se ha intensificado este 2026 debido al adelanto del arribo del alga a finales de enero y a la prolongación de una temporada que antes culminaba en el último trimestre del año.
Este incremento paulatino se suma al antecedente del año pasado, cuando Quintana Roo registró un volumen cinco veces mayor al peor récord histórico, afectando directamente los niveles de ocupación.
Apoyo federal y recolección en altamar
Pese a este panorama, la industria hotelera valoró positivamente la estrategia integral anunciada por el Ejecutivo, la cual busca involucrar de forma directa al Gobierno de México a través de la Secretaría de Marina (SEMAR).
El plan contempla reforzar la recolección en altamar mediante más buques sargaceros, la instalación de barreras de contención, un presupuesto permanente para mantenimiento y la creación de una mesa de trabajo con científicos, autoridades y el sector privado.

"Nosotros podemos limpiar nuestras playas, pero detener el alga en el mar requiere de la participación del Estado mexicano", afirmó Ortiz Mena, quien enfatizó que interceptar el sargazo antes de su desembarco en la costa es la vía más eficiente para mitigar el daño.
Urgencia de promoción nacional y manejo de crisis
Finalmente, el líder hotelero instó a acompañar las labores ambientales con una estrategia nacional de promoción turística y gestión de crisis.
Señaló que, mientras competidores internacionales como República Dominicana implementan campañas activas para resaltar sus atractivos durante el arribo del alga, la falta de una plataforma gubernamental de alcance global en México permite que predominen imágenes negativas que impactan la reputación del Caribe mexicano en el extranjero.