Con el objetivo de reforzar las medidas de control sanitario en la frontera, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), informó que a partir del pasado 3 de agosto es obligatorio presentar un certificado de inspección que garantice que perros y aves procedentes de Estados Unidos se encuentren libres del gusano barrenador del ganado (GBG).
La disposición responde a un acuerdo bilateral suscrito entre el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de Estados Unidos (APHIS, por sus siglas en inglés).
La SADER precisó que este requisito es independiente del Programa Mascota Viajero Frecuente y se añade a las normativas zoosanitarias vigentes para el ingreso de animales de compañía al territorio nacional.

Según detalló la autoridad sanitaria, el Documento de Inspección de gusano barrenador para el Traslado (exportación) debe cumplir con los siguientes lineamientos:
Firma autorizada: Debe estar avalado por un médico veterinario acreditado por la autoridad sanitaria del país de origen (Estados Unidos).
Vigencia limitada: El certificado tendrá una validez de cinco días naturales a partir de su expedición.
Diagnóstico explícito: Debe estipular expresamente que el animal fue examinado y no muestra indicios de infestación por la plaga.
Esta alerta zoosanitaria se da en un contexto de avance del insecto en la región, luego de que la mosca barrenadora se desplazara hacia el norte a través de Centroamérica y fuera detectada durante el mes de junio en explotaciones agrícolas de Texas y Nuevo México.

Reapertura del comercio ganadero en puerta
El endurecimiento de los controles coincide con el proceso de reanudación de las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos, suspendidas hace más de un año por el gobierno estadounidense como medida preventiva ante el avance del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que, tras coordinaciones con la secretaria de Agricultura de EUA, Brooke Rollins, se prevé reabrir gradualmente la frontera para la exportación pecuaria a partir de la segunda o tercera semana de agosto.
Las operaciones comenzarán de manera progresiva en el estado de Sonora para posteriormente extenderse a Chihuahua, sujetas al cumplimiento de un plan de acciones conjuntas entre Washington y Ciudad de México.