Durante la madrugada en la plaza Cuatro Ríos, en Culiacán, se registraron dos balaceras que dejaron un saldo de tres personas sin vida y una mujer herida, en hechos que ocurrieron con poco más de una hora de diferencia y que provocaron un amplio despliegue de fuerzas de seguridad.
Los ataques se registraron en uno de los puntos con mayor actividad nocturna de la ciudad, lo que generó alarma entre ciudadanos y reforzó la percepción de inseguridad en la zona.
¿Cómo ocurrieron las balaceras en plaza Cuatro Ríos?
El primer ataque se reportó alrededor de la 1:30 de la madrugada, cuando sujetos armados dispararon contra un joven que se encontraba en un vehículo estacionado frente a la plaza. La agresión dejó a la víctima sin vida en el lugar, mientras que una mujer que lo acompañaba resultó herida.
Tras este hecho, elementos de seguridad acudieron a la zona y comenzaron las diligencias correspondientes. Sin embargo, mientras realizaban el procesamiento de la escena, se registró un segundo ataque.
Segundo ataque ocurrió mientras autoridades ya estaban en el lugar
Alrededor de las 3:00 de la madrugada, se escucharon nuevamente detonaciones, esta vez al interior de la plaza comercial, lo que provocó la movilización inmediata de fuerzas federales y estatales.
Este segundo ataque dejó como saldo dos personas más sin vida. Elementos del Ejército ingresaron al inmueble para asegurar el área y controlar la situación, mientras se implementaban medidas de resguardo para quienes se encontraban en el lugar.
¿Qué aseguraron las autoridades tras los ataques?
Tras los hechos, autoridades reportaron el aseguramiento de vehículos y armas, además de mantener un operativo en la zona para ubicar a los responsables.
De manera preliminar, también se mencionó la posible detención de personas relacionadas con los ataques, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.
Zona de vida nocturna quedó bajo resguardo
La plaza Cuatro Ríos es conocida por concentrar bares, restaurantes y centros de entretenimiento que operan durante la madrugada, lo que incrementó el impacto de los hechos entre la población.
Tras el segundo ataque, personal militar mantuvo bajo resguardo a las personas que se encontraban dentro del complejo, solicitando la acreditación de identidad antes de permitir su salida, como parte de las medidas de seguridad.