El Sindicato Nacional de Restauradores (SINAR) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) advirtió que el tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán no puede considerarse un hecho aislado, sino el resultado de años de desatención institucional en uno de los sitios más importantes del país.
Tras el ataque registrado en la Pirámide de la Luna, que dejó una turista canadiense sin vida y al menos 13 personas lesionadas, el organismo sindical cuestionó las condiciones en las que opera el recinto, al señalar una reducción sostenida de recursos humanos y materiales.
Recortes y falta de personal, en el centro de la crítica
En un posicionamiento público, el SINAR aseguró que el deterioro del sitio está vinculado a la disminución del presupuesto, lo que ha impactado directamente en la operación cotidiana del complejo arqueológico.
Entre las afectaciones señaladas destacan la reducción de plazas de custodia, el retiro o desuso de equipo de revisión en accesos, así como la falta de insumos para labores de conservación y mantenimiento.
El sindicato afirmó que estas problemáticas han sido notificadas en múltiples ocasiones a las autoridades, sin que hasta ahora se hayan implementado soluciones estructurales.
“Sin presupuesto, sin plazas, sin equipo y sin condiciones laborales dignas, ese trabajo se vuelve inviable”, advirtió el organismo, al subrayar que estas condiciones no solo afectan al patrimonio cultural, sino también a quienes visitan el sitio.
Sobre los hechos ocurridos en la Zona de Monumentos Arqueológicos de Teotihuacán
— Sindicato Nacional de Restauradores del INAH (@INAH_SINAR) April 22, 2026
Lo ocurrido el 20 de abril “no es un hecho aislado, es la consecuencia de años de desatención presupuestal al sector cultura”#SINAR-INAH pic.twitter.com/OvUubYBs0z
Cuestionan enfoque en medidas de seguridad
El posicionamiento también incluyó críticas a la estrategia anunciada por el Gobierno federal, la cual plantea reforzar la seguridad mediante la instalación de arcos detectores y el incremento de presencia policial.
Para el sindicato, estas acciones resultan insuficientes frente a una problemática más amplia que involucra abandono institucional y condiciones operativas limitadas.
Además, señalaron que el análisis del ataque no debe limitarse únicamente a la seguridad física, sino también considerar factores sociales relacionados con la normalización de la violencia.
El agresor, identificado como Julio César Jasso, habría actuado de manera individual y, según autoridades, se inspiró en ataques ocurridos en otros países, lo que abre un debate más amplio sobre el contexto de este tipo de hechos.
Gobierno refuerza vigilancia en zonas arqueológicas
Tras el incidente, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al Gabinete de Seguridad fortalecer la protección en zonas arqueológicas y destinos turísticos, con el objetivo de prevenir situaciones similares.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que se incrementará la presencia de la Guardia Nacional en estos espacios, en coordinación con autoridades locales.
Sin embargo, el SINAR insistió en que cualquier estrategia debe ir acompañada de una inversión sostenida que garantice condiciones adecuadas de operación, tanto para la preservación del patrimonio como para la seguridad de visitantes.
Teotihuacán, considerado uno de los sitios arqueológicos más visitados de México, enfrenta así un escenario donde la discusión no solo se centra en la seguridad, sino también en el estado estructural del sistema de protección y conservación que lo sostiene.